Guanajuato es un estado ubicado en el centro de México, conocido por su riqueza histórica, arquitectónica y cultural. Fue un punto clave durante la lucha por la Independencia de México y es famoso por su arquitectura colonial, sus minas de plata y festivales como el Internacional Cervantino. Además, en su territorio habitaron diversos pueblos originarios, como los chichimecas, otomíes y guamares, quienes dejaron una importante herencia cultural reflejada en tradiciones, lengua, creencias y formas de vida que aún se conservan en algunas comunidades del estado.
No eran un solo grupo, sino una confederación de pueblos (guamares, pames, zacatecos, guachichiles, etc.).
Eran nómadas o seminómadas, vivían de la caza, pesca y recolección.
Se destacaron por su resistencia feroz a la colonización española durante la llamada Guerra Chichimeca.
Se movían entre cerros, desiertos y ríos, y dominaban el territorio del norte del estado.
Uno de los principales grupos chichimecas.
Habitaban la región de Comonfort, San Miguel de Allende y Dolores Hidalgo.
Eran excelentes estrategas y arqueros, y defendían sus tierras de invasiones.
Su cultura desapareció casi por completo con la llegada de los españoles.
Pueblo sedentario y agrícola, con asentamientos estables.
Aún existen comunidades otomíes en municipios como Tierra Blanca, Xichú y San Luis de la Paz.
Conservan su lengua (otomí), vestimenta tradicional, danzas y medicina ancestral.
Tienen fuerte presencia cultural en fiestas religiosas y rituales indígenas.
También parte de los pueblos chichimecas.
Habitaban el oriente del estado, cerca de los límites con San Luis Potosí.
Tenían una vida ligada a la recolección de plantas, caza menor y ritos ancestrales.