Iglesia comunidad


La Iglesia también buscó salir de los templos y acercarse a las comunidades, organizando celebraciones en plazas y calles, en torno a devociones locales significativas. El Cristo de la Buena Muerte comenzó, a partir de la década de 1870, a atraer peregrinos de todo el sur de Córdoba y regiones aledañas.

Hacia mediados del siglo XX, el santuario de Reducción aspiraba a consolidarse como el “centro espiritual de la diócesis”. Las fotografías que registran procesiones y encuentros no solo documentan estos eventos religiosos, sino que también revelan cómo las imágenes ayudaron a construir y fortalecer la identidad colectiva de los fieles.

A través de estas fotos, se representa visualmente lo comunitario, reforzando el sentido de pertenencia que une a quienes peregrinan con el santuario y el territorio. Los encuadres y detalles en estas imágenes invitan a reflexionar sobre los mensajes que buscaban transmitir y su papel en la memoria compartida de las y los creyentes.