Un Mapa de Empatía es una herramienta visual y conceptual que se utiliza para comprender a fondo a un grupo de usuarios o “personas” clave dentro de un proyecto. Su objetivo principal es reunir y organizar de forma sencilla qué piensan, sienten, ven, escuchan, dicen y hacen, así como cuáles son sus dolores (pains) y ganancias (gains). De este modo, el equipo del proyecto puede ponerse en el lugar de cada uno de esos actores y diseñar estrategias, productos o servicios que realmente respondan a sus necesidades y motivaciones.
Qué piensa y siente Aquí se recopila aquello que el usuario (por ejemplo, un agricultor local) tiene en su mente: sus expectativas, sus ilusiones y sus inquietudes íntimas. Suele incluir cómo percibe el proyecto a nivel emocional.
Qué ve Refleja el entorno físico y social: qué tipo de situaciones, personas o información visual está observando en su día a día. En el caso de ChlorellaNet Tech, por ejemplo, sería ver a estudiantes trabajando con tanques de cultivo y sensores, o anuncios de las fases del proyecto en el instituto.
Qué escucha Se refiere a las fuentes de información que influyen en esa persona: qué le comentan profesores, compañeros, entidades externas o incluso medios de comunicación. Por un agricultor, podría ser el mensaje de Cofinanciadores (CaixaBank Dualiza, FP Empresa) o consejos de técnicos del EDAR.
Qué dice y hace Este cuadrante recoge tanto lo que el usuario verbaliza (“quiero probar agua regenerada”) como las acciones concretas que emprende (contactar al equipo, montar un piloto en un trozo de campo). Sirve para ver si su discurso se corresponde con su comportamiento real.
Dolores (Pains) Aquí se anotan todas las barreras, frustraciones y miedos que el usuario percibe: costes elevados, incertidumbre sobre reproducir un experimento de laboratorio en su finca, dudas sanitarias, etc. Identificar estos “pains” es clave para buscar soluciones o mitigarlos.
Ganancias (Gains) En este apartado se recogen los beneficios potenciales, motivaciones profundas y cualquier ventaja que el proyecto aporte al usuario: ahorro de costes de riego, acceso a asesoramiento técnico, nuevas oportunidades de empleo o formación, reconocimiento de buenas prácticas, etc.
Conocer a fondo a las “personas” implicadas: Agricultor local: entender sus motivaciones (sostenibilidad, ahorro, salud del suelo) y sus miedos (inversión, escalabilidad, seguridad del agua). Alumnado de FP: saber qué esperan aprender, qué retos técnicos les preocupan, cómo concilian horarios y prácticas, y qué oportunidades profesionales sienten que se abren.
Alinear el proyecto con las necesidades reales Cada fase de ChlorellaNet Tech—investigación, montaje de prototipos con IA y sensores, pruebas piloto en campo—se diseña mejor cuando tenemos claro qué reclaman y valoran tanto agricultores como alumnos, y qué dificultades se les presentan.
Facilitar la comunicación y la empatía interna Cuando el equipo (profesorado, técnicos del EDAR, patrocinadores) sabe con precisión qué escucha el agricultor (por ejemplo, que la financiación Dualiza le da confianza) o qué duda el alumno (por ejemplo, no dominar aún los sistemas de control automático), puede ajustar mensajes, formaciones y procesos para no crear confusiones.
Identificar oportunidades de mejora Al listar los “pains” y “gains” de cada actor, se detectan áreas concretas donde se puede innovar: Por ejemplo, si el agricultor teme la disponibilidad constante de agua regenerada, se le puede diseñar un protocolo de muestreo y análisis que garantice la calidad antes de cada riego. Si el alumno siente que la parte de Inteligencia Artificial le desborda, se planifican desayunos o tutoriales específicos sobre ese bloque para reforzar su confianza.
Guiar la creación de materiales de divulgación y formación Con un Mapa de Empatía bien construido como el que presentamos, es más sencillo elegir qué tipo de contenido ofrecer:
Infografías sobre “Cómo instalar tus primeros sensores en 24 h”.
Vídeos breves para agricultores mostrando etapas de cultivo celular con Chlorella.
Guías paso a paso para el alumnado sobre toma de datos y análisis de parámetros en laboratorio.
Un Mapa de Empatía del proyecto ChlorellaNet Tech es una representación visual y sintetizada de todo lo que cada “persona” relevante (agricultor, alumnado, etc.) piensa, siente, ve, escucha, dice/hace, sus dolores y sus ganancias. Sirve para alinear la estrategia de enseñanza, desarrollo tecnológico y comunicación con las motivaciones y dificultades reales de los usuarios, de modo que el proyecto tenga un impacto más profundo, práctico y sostenible.
Mayor foco en las necesidades reales: Evitar desarrollar tecnologías o cursos que, al final, no encajen con la realidad del agricultor o no resulten motivadores para el alumnado.
Comunicación más efectiva: Mensajes alineados con lo que cada persona “oye” o “lee”, haciendo que la información sobre fases o procedimientos cale mejor.
Mejor adaptación del piloto: Al visualizar claramente los miedos (p. ej., escalabilidad o incertidumbre del agua), se diseñan prototipos piloto que contemplen protocolos de calidad extra o tutoriales de montaje sencillos.
Incremento de la implicación y el compromiso: Cuando tanto el agricultor como el joven alumno ven reflejadas sus realidades en el Mapa de Empatía, entenderán que el proyecto responde a sus necesidades y estarán más dispuestos a colaborar, aportar sugerencias y difundirlo en su entorno.