Vosotros, niños y niñas, sois los protagonistas del bosque del futuro y para ayudaros en vuestro camino, ahí van unos "consejillos", que diría vuestro maestro D. José:
Vosotros, niños y niñas, sois los protagonistas del bosque del futuro y para ayudaros en vuestro camino, ahí van unos "consejillos", que diría vuestro maestro D. José:
Manual del naturalista
Iniciación al naturalismo de campo
El naturalista quiere observar la naturaleza en sus distintas facetas (animales, plantas, rastros,...) y quiere hacerlo de forma eficaz y agradable, siempre dentro de unas normas elementales de comportamiento responsable.
El cuaderno de campo es una herramienta básica e imprescindible. Volver de una excursión o paseo por el monte sin haber registrado impresiones y observaciones, supone una pérdida de información e impide aprovechar en el futuro lo que hayamos visto u oído. Podemos utilizar el dibujo como recurso, algunos naturalistas realizan sencillos croquis y otros hacen bocetos mas elaborados.
Estudio e identificación de aves
El primer paso del naturalista aficionado a la ornitología será, naturalmente, conocer las aves y aprender a identificarlas. Sus herramientas serán unos prismáticos, el cuaderno para tomar notas y unas guías de identificación. Aprenderemos a observar la forma del ave, su silueta, la forma de moverse, el canto, sus movimientos migratorios, las épocas de reproducción y cría, sus hábitos y nos convertiremos en expertos ornitólogos.
Observar las plantas
Al pasear por las montañas y los bosques, nos llaman la atención los árboles y arbustos, las flores y sus formas y colores. Nos surge un deseo de conocer sus nombres.
Para determinar una planta hay que echar mano de las guías de campo y claves de identificación. Las plantas comunes reciben numerosos nombres populares y por tanto, el aficionado a la botánica debe familiarizarse con los nombres científicos para evitar confusiones.
La observación de los mamíferos
Con frecuencia regresamos de nuestras salidas al medio sin haber observado a ningún mamífero.
Es conveniente observar detenidamente la zona durante el día en busca de rastros, huellas y otras señales que nos informen de los caminos que siguen los animales a la entrada y salida de sus madrigueras y sus preferencias para alimentarse. Debemos recopilar esta información y leer sobre las especies objeto de estudio, cuanto mas conozcamos sus hábitos, mayores probabilidades de éxito tendremos.
Un naturalista bien adiestrado puede reconocer a un buen número de habitantes del bosque simplemente observando los rastros que van dejando.
Comportamiento DEL NATURALISTA en el medio
En nuestras actividades de estudio , observación y disfrute en el medio, no debemos dejar de respetar las siguientes normas:
Recuerda que los animales y las plantas viven en este lugar, respeta su hogar.
Siempre que muevas una piedra, un tronco... , vuelve a dejarlo en su lugar, que no se note que has pasado por allí.
No enciendas nunca fuego.
Durante tus salidas por el campo, procura no abando- nar los caminos, ya que sin querer puedes perturbar la fauna y causar deterioros en la vegetación.
Los río, arroyos, charcas, fuentes, etc, sirven de bebedero a muchos animales, no los ensucies ni tires nada en ellos.
Si encuentras algún nido o madriguera, no te acerques, ni lo toques, puedes molestar a sus ocupantes y provocar el abandono del nido por parte de los padres de las crías.
Como vuestro guía en este mundo natural, he transformado ese aburrido manual de instrucciones en una guía de aventura.
Aquí tenéis vuestra guía para convertiros en Guardianes de la Naturaleza:
Imaginad que el bosque no es solo un montón de árboles, sino un Libro Mágico gigante. Cada hoja es una página, cada huella es una palabra y cada canto de pájaro es una canción. Para leerlo, no necesitas saber letras, ¡necesitas saber observar!
Para no perderos ni un detalle de esta historia, necesitáis dos herramientas mágicas:
El Cuaderno de Tesoros: (O cuaderno de campo). Es vuestro diario secreto. Si ves algo increíble y no lo dibujas o lo escribes, ¡es como si la página del libro se borrara! Podéis hacer dibujos rápidos o bocetos preciosos de lo que encontréis.
Ojos de Águila: (O prismáticos). Con ellos, vuestra vista llegará hasta las copas de los árboles más altos para ver quién vive allí sin asustarlos.
En este libro hay tres tipos de misterios:
El Misterio de las Plumas (Ornitología): Aprenderemos a ser "detectives de aves". Con vuestros ojos de águila y una guía, sabréis quién canta y quién vuela solo mirando su silueta. ¡Seréis expertos en pájaros!
El Idioma de las Flores (Botánica): Cada planta tiene un nombre especial, ¡como un nombre científico secreto! Así no las confundiremos nunca mientras paseamos bajo los árboles gigantes.
Tras el Rastro Invisible: Los animales más grandes son tímidos y se esconden, pero dejan pistas: huellas en el barro, pelos en las ramas o restos de su comida. ¡Un buen detective sabe quién ha pasado por allí solo mirando el suelo!
Para que los guardianes del bosque (los árboles más viejos) nos dejen seguir explorando, debemos cumplir este Código de Honor:
¡Cuidado con la mudanza!: Si mueves una piedra o un tronco para mirar debajo, ¡déjalo exactamente como estaba! Es el techo de algún animalito.
Nada de fuego: El fuego es el mayor enemigo de la magia del bosque. ¡Nunca lo uses!
No salgas del mapa: Quédate en los caminos. Si pisas donde no debes, podrías romper una planta importante o asustar a un animal.
Agua limpia para todos: Los ríos y charcas son los vasos de agua del bosque. ¡No tires nada en ellos!
Hogar, dulce hogar: Si ves un nido o una casita de animal (madriguera), no los toques ni te acerques mucho. ¡Sus papás podrían asustarse y no volver!
Vuestra guía de flora del Parque Natural de los Alcornocales
Un cuaderno de campo a modo de ejemplo
Y recuerda...
Los animales se comunican entre sí con mensajes fáciles: el celo, alarma, hambre...
En la grabación, llamadas agudas (de una frecuencia alta) permiten avisar sin delatarse. Son avisos universales, saltan las barreras de comunicación entre especies diferentes.
BUENAS NOTICIAS PARA LA BIODIVERSIDAD DE NUESTRO ENTORNO