Al inicio del proyecto, el espacio propuesto en el borrador era más reducido que el finalmente seleccionado. Tras un proceso de reflexión y análisis, se optó por un área más amplia que ofrece mayores posibilidades para el desarrollo de diversas estrategias metodológicas y una organización más flexible.

Este nuevo espacio permite llevar a cabo diferentes tipos de agrupamientos, facilitando tanto el trabajo individual como el colaborativo, y adaptándose a las necesidades específicas de las distintas zonas del Aula del Futuro. Además, se ha reutilizado y adaptado mobiliario del centro que se encontraba en desuso, lo que ha permitido optimizar los recursos disponibles. Las condiciones climatológicas también favorecen su uso a lo largo de todo el año, garantizando un ambiente cómodo y adecuado para el aprendizaje.