Metodologías Activas: el Corazón de nuestra AdF
Metodologías Activas: el Corazón de nuestra AdF
En el Aula del Futuro, el alumnado deja de ser un espectador para convertirse en el protagonista de su propio aprendizaje. Aquí, las metodologías no son teoría, son acción. Dividimos nuestra propuesta en dos etapas clave, aprovechando la versatilidad de nuestras 6 zonas de aprendizaje.
Educación Infantil: pequeños exploradores, grandes descubrimientos
En Infantil, el AdF se convierte en un entorno de estimulación sensorial y juego simbólico. No buscamos que los niños usen dispositivos de forma aislada, sino que la tecnología sea una herramienta más en su proceso de descubrimiento.
Aprendizaje Basado en el Juego (ABJ): Utilizamos la zona INTERACTÚA para fomentar el trabajo cooperativo y el respeto de turnos a través de juegos interactivos en gran formato.
Centros de Interés y Provocaciones: En la zona EXPLORA, planteamos escenarios que despiertan la curiosidad (mesas de luz, realidad aumentada sencilla o materiales naturales) para que el niño sea quien inicie la investigación.
Pensamiento Computacional Unplugged: Desde la zona DESARROLLA, iniciamos la lógica de programación sin pantallas (Bee-Bots, secuencias de flechas) para resolver retos espaciales.
Educación Primaria: creación de soluciones para el mundo real
En Primaria, el AdF es nuestro "laboratorio de proyectos". Aquí, las metodologías activas preparan al alumnado para los retos del siglo XXI.
El aula se organiza por zonas asociadas a una secuencia experiencial, encajando en el día a día del aula a través de las Situciones de Aprendizaje.
INTERACTÚA: Esta zona es muy útil para "activar" conocimientos previos. Aprendemos mejor juntos, está claro, y para evocar, trabajar desde lo individual, enriqueciendo con la interacción posterior con nuestros compañeros o compañeras o con alguna herramienta digital, es clave.
EXPLORA: Descubrir las posibilidades que tenemos sin introducir aún conocimientos nuevos, con ensayo error, experimentando desde lo que sabemos, es clave para asegurar el éxito en el aprendizaje. Esta zona se presta explorar dichas posibilidades.
INVESTIGA: Buscamos información fiable y contrastamos fuentes, profundizamos en la búsqueda de nuevos aprendizajes que serán útiles para aplicarlos en el producto final que nos hemos propuesto realizar.
DESARROLLA: Es el momento de propotipar nuestro producto final o productos intermedios, planificación de secuencias de acción... es una zona clave para trabajar en grupo y organizarnos, donde podemos anticiparnos al proceso de elaboración de cualquier actividad en el aula o hacer bocetos, de lo que nos hemos propuesto realizar.
CREA: Realizamos nuestro prototipos, es el momento de aplicar todo lo aprendido a lo largo del proceso, partiendo del diseño o boceto que habíamos previsto. Las herramientas digitales son de gran utilidad para realizar productos digitales y así mejorar la competencia digital de nuestro alumnado: grabamos podcasts o editamos vídeos (¡como los de nuestros Doctores Salud!).
PRESENTA: Comunicamos los resultados a la comunidad educativa. También es una zona de feedback y retroalimentación continua, donde vamos valorando el progreso de los productos que diseñamos en el aula. Al final, es fundamental trasferir los aprendizajes del proceso al resto de áreas y a la vida del alumnado, resaltando la aplicación de los mismos a la vida real.
La zona INTERACTÚA se presta a que el alumnado acceda a contenidos teóricos a su propio ritmo para dedicar el tiempo de clase a la creación, el debate y la resolución de dudas complejas. A través de formularios, o herramientas de Quizz, podemos asegurarnos del dominio del contenido teórico antes de pasar al proceso complejo de diseño y elaboración de las propuestas competenciales planteadas en el aula.
La realización de propuestas está contextualizada en la realidad del alumnado y por tanto son aplicables a su vida. Esta aplicabilidad en ocasiones está dirigida a la mejora del entorno, a promover la reflexión y el cambio.
Un ejemplo, conectamos lo que aprendemos en el AdF con las necesidades de nuestro entorno (como el Programa de Frutas y Hortalizas), convirtiendo la escuela en un motor de cambio para el barrio. Situaciones de Aprendizaje como "Un Selfie a mi localidad" plantean la realización de un DAFO con su consecuencia en un CAME y difusión en organismos oficiales para promover inercias y cambios que mejoren nuestro entorno.