El AdF es mucho más que un espacio; es un cambio de mentalidad. Y para entender de verdad su potencial, ¡decidimos vivirlo en primera persona!
Durante nuestra formación, no nos limitamos a la teoría. Para explorar cómo funciona realmente el flujo de aprendizaje en el AdF, diseñamos un intenso y divertido breakout educativo. El claustro, dividido en equipos, tuvo que superar una serie de misiones y retos que les obligaron a "viajar" y utilizar estratégicamente cada una de las seis zonas del aula.
De esta forma, no solo vimos las zonas, sino que fuimos:
Exploradores natos en la zona EXPLORA, activando la curiosidad.
Detectives rigurosos en INVESTIGA, buscando y filtrando información.
Negociadores y co-creadores en INTERACTÚA.
Prototipadores ágiles en DESARROLLA, dando forma a las ideas.
Auténticos makers en la zona CREA, generando el producto final.
Grandes comunicadores en PRESENTA, compartiendo el aprendizaje.