Laboratorio Editorial de Arquitectura UNAM
Creado en 2017, el Laboratorio Editorial de Arquitectura es un espacio de investigación sobre la arquitectura y sus relaciones con los medios de comunicación, en particular con los medios impresos. Su misión es reconocer y analizar las ideas escritas y gráficas presentes en publicaciones periódicas, libros, exposiciones y fotografías –entre otras–, y las formas en que afectan los espacios construidos y la vida desarrollada en ellos. De la misma forma, en una especie de bucle de retroalimentación, el Lea analiza también cómo lo realidad material modifica aquellas ideas gráficas y escritas presentes en los medios de comunicación, es decir, sus discursos.
Al ser parte de LabUNAM, el LEA responde a la idea tradicional de laboratorio, es decir, es un “espacio para el estudio experimental de una ciencia o para realizar pruebas y análisis.”[1] Así, todas las actividades del LEA son concebidas como experimentos que buscan explicar a la arquitectura y las disciplinas con las que se relaciona. Aunque la arquitectura no es una ciencia “dura,” sus partes y procesos pueden ser analizados como en cualquier laboratorio de química, biología o física. La arquitectura, entendida como una cultura amplia, se manifiesta en múltiples productos o expresiones: libros, construcciones, exposiciones, la academia, revistas, fotografías, etcétera. Cada una de estas manifestaciones ha sido más o menos importante en diversos momentos históricos y dicha importancia se ha expresado en los medios de diversas maneras y con intensidades diversas.
También, como la mayoría de los laboratorios, el LEA es un espacio que crea condiciones controladas –lo más cercanas posible a un ideal– para la realización de experimentos. Los experimentos llevados a cabo por laboratorios en condiciones controladas buscan descubrir, encontrar o crear nuevas y mejores condiciones de vida que, generalmente, aún no se presentan en la realidad común. A través de procesos y condiciones diferentes –artificiales– a las encontradas en la naturaleza –material o, en nuestro caso, también social y cultural– buscan cambios en sus condiciones para mejorarla. Cambios que se llevarían a cabo de forma mucho más lenta en el devenir natural del mundo, en la naturaleza y en una cultura.
[1] Merriam-Webster Dictionary
El Laboratorio editorial de arquitectura busca analizar las relaciones entre la arquitectura y los medios impresos en el periodo que va del siglo XVI a la actualidad, y la forma en que ellas han contribuido a la cultura de su tiempo. Estos análisis partirán de México y otros países de idioma español o portugués, pero necesariamente ampliarán su área de estudio a Europa y Estados Unidos, territorios cuyas culturas arquitectónicas y editoriales se reflejan –para bien y para mal– constantemente en los medios de los primeros.
Las relaciones entre los medios impresos y la arquitectura expresan formas particulares de observar, entender e intervenir el mundo. De mediados del siglo XIX a nuestros días, nuestra disciplina ha planteado en los medios la mayoría de sus preocupaciones más importantes, como el uso de las nuevas tecnologías, los cambios sociales que promueve y que supuestamente se deben lograr a través de ella, la ciudad en la que se inserta y se construye o su relación –muchas veces conflictiva– con la historia y la identidad.
Se estudiará lo que no está ahí, lo que no logró aparecer en las superficies de libros, revistas, y folletos, es decir, todo aquello que hizo visible en el papel un texto, una imagen o un plano; todos los procesos, intercambios y conflictos entre arquitectos, editores, propietarios de revistas e instituciones, los cuales, muchas veces, forman un corpus de conocimientos que expresa con mayor claridad, profundidad y riqueza, la cultura del momento en que se proyectó o construyó un edificio. Este “pasado” de las publicaciones implica el enfrentamiento decidido con el archivo y sus documentos, los cuáles analizaremos como algo que jamás es inocente y que, por sí mismos, son incapaces de expresar una verdad absoluta o ser pruebas inmaculadas en el juicio de un tribunal.
Las publicaciones de arquitectura se han afianzado en el imaginario de los arquitectos con mayor o menor fuerza. Cada una ha recorrido un camino distinto desde su salida de imprenta hasta nuestros días, y se ha encontrado con obstáculos y oportunidades –materiales e ideológicos– que les ha abierto –o cerrado– la puerta al espacio de la memoria, a que las reconozcamos en nuestro presente. En el estudio de las apariciones y desapariciones, del recuerdo y del olvido de las publicaciones intentaremos descubrir a qué renuncia la arquitectura, a qué se aferra y a qué resultados lleva todo esto en la cultura arquitectónica, en sus edificios y en la ciudad en que se materializan.
Las publicaciones tradicionales de arquitectura –casi por definición poco contestatarias y conservadoras– han vivido inmersas en un universo compuesto por otro tipo de medios impresos –populares, comerciales, legales, revolucionarios, etcétera– y, con el paso del tiempo, rodeadas e influidas por la radio, la televisión y, desde hace poco, los medios digitales, los cuales han moldeado muchos de sus cambios y desarrollo. Si queremos comprender la arquitectura y su impacto –negativo y positivo– en nuestra cultura, tenemos que estudiar la forma en que es interpretada, criticada y asimilada desde otros medios, en los cuales podremos encontrar posturas que amplíen los límites de las definiciones tradicionales de las disciplinas del diseño.
La gran expansión urbana producida por la arquitectura olímpica mexicana ha sido poco estudiada a profundidad. El estudio de las relaciones, negociaciones y contradicciones entre los recintos deportivos y culturales y los cambios sociales y artísticos representados por los levantamientos de 1968, podrá iluminar los mecanismos –hasta ahora poco estudiados– por los cuales la arquitectura olímpica soporta –o se resiste– precisamente, a estos cambios.
Clara Porset es una de las diseñadoras industriales más importantes en México, a pesar de tener una breve presencia, ella vivió estrechamente vinculada a varios de los personajes más importantes de la cultura mediática mexicana, cubana, estadounidense y de otros países. Su postura política la ubico en varios eventos importantes en la historia del siglo XX, como lo fueron el cardenismo y la Revolución Cubana. Este proyecto busca analizar las relaciones y contradicciones entre el archivo y la biblioteca de Clara Porset del Centro de Investigación en Diseño Industrial de la UNAM y sus expresiones mediáticas de su obra y pensamiento.
El libro The New Architecture in Mexico, es el primer gran ensayo y el detonador de la publicación de algunos de los libros más importantes de la arquitectura moderna mexicana como Mexico’s Modern Architecture (1952) de Irving Evan Myers y Arquitectura moderna en México (1961) de Max Cetto. En una escala más amplia, el libro de Born puede haber sido la base de otros importantes libros sobre arquitectura moderna latinoamericana publicados por autores y editoriales externos, como Brazil Builds (1943) de Philip Lippincot y George E. Kidder Smith, Latin American Architecture since 1945 (1955) de Henry-Russell Hitchcock, e incluso quizá (mucho más reciente), Latin America in Construction (2015) de Barry Bergdoll.
Max Cetto llegó a la Ciudad de México en 1939, y en 1961 –22 años después– publicó el libro Arquitectura moderna mexicana. Inicialmente se trataba de una edición bilingüe alemán español, después se transformó a una edición de dos versiones, una alemán e inglés y otra simultánea, inglés y español. La edición estuvo a cargo de la editorial Gerd Hatje de Stuttgart, en acuerdo con la editorial Praeger de Nueva York. En los 23 años que había vivido en la Ciudad de México el arquitecto de origen alemán se había aclimatado e incluso nacionalizado mexicano, había participado en importantes experimentos arquitectónicos y se encontraba en el círculo de los arquitectos y artistas más sobresalientes del país.
Desde julio de 2019, LEA y un equipo motivado por rescatar la memoria impresa arquitectónica y urbana presente en las publicaciones que pertenecieron a las instituciones antecesoras de la FA, comenzaron a realizar las acciones necesarias: desde el trabajo físico de cargar cajas de libros y revistas y acomodar las publicaciones en las estanterías, hasta el desarrollo de un proyecto académico, para la creación de AEReA. La maestra en Historia del Arte Fernanda Barrera profesora de la facultad, y un equipo de estudiantes de servicio social de la FA y de la Facultad de Filosofía y Letras, con la anuencia de la Coordinación de Bibliotecas y Archivos, llevó a cabo acciones hacia el rescate y reconocimiento de los materiales y planteó posibles líneas de investigación para proyectos futuros.