Al no haber podido impartir muchas clases de momento en el aula, no se puede valorar el impacto de manera medible. El alumnado que la ha utilizado hasta el momento, así como el profesorado, han mostrado su satisfacción con el resultado final, no solo por estética, sino por utilidad y como espacio acogedor.
En cuanto al impacto esperado a medio y largo plazo, cabe destacar:
Que el profesorado utilice con mayor frecuencia metodologías activas centradas en la comunicación, por ejemplo, mediante la disposición flexible del mobiliario, que facilita la rápida reorganización del espacio para diferentes tipos de actividades comunicativas.
Que el nuevo diseño del aula incremente la participación activa del alumnado durante las clases, así como su motivación, mediante debates, juegos de rol y dinámicas cooperativas.
Que el alumnado desarrolle una mayor autonomía en el aprendizaje de idiomas mediante el uso crítico de herramientas digitales.