Se refiere a la forma de actuar de las personas, y sirve para identificar a los grupos de humanos que se encuentran en un mismo rango de edades. Por ejemplo, los niños de entre 3 a 6 años se comportan de forma similar entre ellos.
Esta identidad se interpreta como que cada ser, comunidad o grupo tienen una preferencia por un partido político o una lucha social relacionada con el poder.
Es pertenecer a una religión o culto existente. Quienes realmente se sienten identificados con una religión, actúa según su doctrina, mandamientos y además profesa a los otros la palabra de la misma.
La identidad de estatus en la parte socioeconómica es el ingreso basado en la posición social y / o la posición de uno en la sociedad (trabajadores obreros, clase trabajadora, clase media y clase alta).
Este tipo de identidad se refiere al conjunto de características que comparten profesionales de un mismo rubro o área de trabajo. De aquí puede nacer la identidad de capacidad la cual es la capacidad física o mental para hacer algo o desempeñarse con éxito.
Finalmente, tenemos la identidad corporativa. Es el conjunto de elementos, como el logotipo, los colores, tipografías y filosofía que definen a las empresas, instituciones u organizaciones. Se refiere a cómo se muestra la empresa con sus audiencias, y lo establecen en el manual de identidad corporativa.
En conclusión, es de gran importancia definir los tipos de identidad que existen en la actualidad, ya que con cada uno de ellos podemos descubrir nuestra equivalencia como personas en diversos sectores de la vida.
Referencias
-Castells, M. (2005). Globalización e identidad. Cuadernos del mediterráneo, 5, 11-20.
-Bizberg, I. (1989). Individuo, identidad y sujeto. Estudios sociológicos, 7(21), 485-518.
-Konstantínova, N. S. (2018). Laberintos de la identidad cultural iberoamericana del mundo en globalización. Iberoamerica, (3), 113-128.