Introducción
Introducción
Entre los tipos o dimensiones de identidad, se encuentra una de las que mayor atención ha requerido de los estudiosos en general y de los geógrafos en particular: la identidad territorial, conciencia territorial o simplemente territorialismo.
Se incorpora la apropiación del espacio por la acción social de diferentes actores, y se agrega el “juego de poder” entre los actores que actúan en un espacio. Como resultado del “juego de poder” se define una identidad relacionada con los límites geográficos o con un espacio determinado. El territorio surge, por lo tanto, como resultado de una acción social que, de forma concreta y abstracta, se apropia de un espacio (tanto física como simbólicamente). De ahí la denominación de un proceso de construcción social.
Definición
La identidad territorial, es un elemento determinante que encamina las decisiones de participación social, sobre todo, del sentido de pertenencia al lugar que se habita; la reversión de la segregación socioeconómica y un mejor aprovechamiento de los beneficios que brindan los territorios que ocupan; en tal sentido constituye un elemento clave para la formulación de propuestas encaminadas a democratizar la gestión del espacio habitable.
En el proceso de pensar el por qué y el para qué de la identidad territorial en la escuela, se han tenido en cuenta algunos referentes que hablan directamente de este concepto o que sirven como punto de partida en la reflexión científica sobre la relación identidad y territorio. A continuación, se hará un breve recorrido por diferentes visiones, desde distintas disciplinas y escuelas de pensamiento, que amplia la red categorial que pretendemos abordar con el proceso de investigación y aportan nuevos debates alrededor de la identidad territorial como construcción subjetiva, social, política, local, global y pedagógica.
Local y participativa
Esta visión pone al espacio geográfico como objeto de ordenación y organización y considera al elemento social como un dinamizador por excelencia de actividades, procesos y productos. Sin duda, es un estudio enfocado a la elaboración de políticas públicas de ordenamiento del territorio y, por ende, al logro de resultados concretos en la economía regional. No obstante, enmarca a la identidad territorial en un presente histórico al que ya se ha hecho referencia pero que es bueno detallar:
“La nueva lógica espacial de la organización económica y funcional. Un modelo de sociedad que poco a poco va excluyendo el arraigo personal como factor de equilibrio psicosocial, introduciendo un factor más de inestabilidad personal y social, disminuyendo el enraizamiento de las personas, de los grupos sociales al lugar.” (PRECEDO LEDO, 2004: p. 83).
De allí se desprende la idea de una identidad territorial participativa, es decir, de un componente social involucrado directamente en la construcción de planes de desarrollo territorial a escala local, es así que se propone a esta identidad como “un principio de cohesión social y de implicación individual y colectiva el sentido de pertenencia a través del cual el individuo y el grupo social se identifican con su territorio” (PRECEDO LEDO, Ibíd: p. 84).
Política
Es una porción de espacio sobre el cual se ejerce o se pretende ejercer el control político abordando las relaciones de poder. El territorio es la categoría que contempla el espacio geográfico apropiado, puesto en valor y en el que se advierten las condiciones de un ejercicio efectivo del poder político.
Es resultado y condicionante de la realización efectiva de las relaciones de poder entre los grupos humanos y los individuos; tiene sentido en tanto espacio usado, modificado, organizado y significado en función de las expectativas, intenciones y posibilidades inherentes de los sujetos o las sociedades. En torno a éste, se tejen diversidad de redes identitarias que se expresan en pertenencias, filias y fobias, reivindicaciones, manifestaciones artísticas y acciones concretas.
Comunitaria
Propone a las diferencias contextuales de las comunidades y las formas de representar el territorio como factores relevantes en la construcción de identidad territorial, para lo cual hay que tener en cuenta el carácter colectivo, simbólico y material de este proceso.
Para sintetizar el aporte de esta visión a la reflexión, puede decirse que ayuda a descentrar la mirada, en tanto los sujetos que construyen identidad no tiene como referente primero al territorio sino a las relaciones sociales que se realizan en éste, cuestión que corresponde con el concepto de espacio usado, puesto en valor y significado.
Pedagógica
Esta visión, desde la reflexión pedagógica, importa mucho a la hora de viabilizar una propuesta didáctica, en tanto establece los vínculos entre la construcción de identidad territorial y un grupo de estudiantes con unas características psicológicas, físicas, cognitivas, afectivas y sociales propias de la adolescencia. El adolescente está, por tanto, en un proceso de construcción de identidad, ya no sólo en cuanto al núcleo familiar sino en cuanto a distintos campos de la sociedad.
El adolescente escolar construye su identidad en dos vías: una, siendo parte del proceso de diferenciación territorial y ejerciendo formas de dominio en su ámbito local y, la otra, aprehendiendo y reconociendo los rasgos que constituyen diferencia y dominio en otras comunidades, en otros territorios. Es así como se afirma que la identidad territorial se construye de manera consciente e inconsciente; consiente en la medida en que se reflexiona sobre la acción e inconsciente siempre que el sujeto sigue actuando y modificando su entorno sin pensar en las implicaciones de ese proceso
Fernanda Neyra Egremyth Martínez Sánchez.
Diana Alondra Palafox Rodriguez