Coeducar es educar bajo un modelo libre de estereotipos que separan y desigualan a hombres y mujeres entre sí en todos los ámbitos. Los estereotipos están en todos lados. Están en el lenguaje, en nuestro aspecto, en nuestra ropa, en lo que elegimos hacer y renunciamos a hacer.
Coeducar es educar desterrando los roles de comportamiento diferenciados para hombres y mujeres, fomentando el libre desarrollo y la expresión de las potencialidades genuinas de cada persona.
Coeducar es educar para contribuir a una igualdad efectiva entre hombres y mujeres, igualdad de trato, igualdad de recursos, igualdad de oportunidades, igualdad de derechos en cualquier ámbito.
Coeducar implica promover en el aula, fundamental espacio de socialización, una interacción no sexista y compartir conocimiento y diálogo asentados en una mirada recíprocamente ecuánime y empática, sin violencias de ningún cariz, entre alumnas y alumnos.
Coeducar alude, entonces, a validar en todas las disciplinas a muchas mujeres que se han dejado la piel defendiendo la equidad y aportando prosperidad y darlas a conocer al alumnado para ofrecer referentes valiosos a niños y niñas.
Coeducar significa recordar que las mujeres somos la mitad de la población, no somos una minoría, no somos un colectivo. Somos la mitad.