Objetivos alcanzados y materiales elaborados.
En general se han alcanzado los objetivos planteados inicialmente, pero no al 100% o de la manera deseada; entre los materials elaborados destaco:
Vídeo Challenge
Infografías, carteles
Dado de las emociones
Programa de radio
Actividades y fichas de trabajo sobre autoconocimiento, gestión emocional, empatía y habilidades sociales.
Presentaciones para charlas y talleres impartidos durante el proyecto.
Dificultades encontradas y cambios realizados en cuanto a objetivos, actividades, organización interna, calendarización, etc.
1. Dificultades encontradas
a. En los objetivos:
Algunos objetivos iniciales resultaron demasiado ambiciosos para el tiempo y recursos disponibles.
b. En las actividades:
Algunas actividades planificadas (como talleres presenciales con profesionales externos) tuvieron que cancelarse por falta de disponibilidad o presupuesto.
Dificultades técnicas para implementar dinámicas digitales (por ejemplo, encuestas o recursos interactivos) por limitaciones en los dispositivos.
c. En la organización interna:
Hubo falta de coordinación en las primeras fases entre departamentos implicados, lo que generó duplicación de esfuerzos.
La carga lectiva del profesorado dificultó la implicación continuada en algunas acciones del proyecto.
d. En la calendarización:
Algunas fechas clave coincidieron con evaluaciones o actividades del centro, lo que obligó a reprogramar sesiones.
2. Cambios realizados
Se estableció una comisión de seguimiento con reuniones mensuales para mejorar la coordinación.
Se asignaron tareas concretas a referentes en cada nivel educativo.
Se ha flexibilizado la planificación.
Se aprovecharon fechas institucionales (Día de la Salud Mental, Día de la Paz) para reforzar el trabajo del proyecto con acciones visibles en el centro.
Conclusiones finales y proyección de futuro:
La implementación de la Red en nuestro centro ha supuesto un avance significativo en la sensibilización de la comunidad educativa sobre la importancia del bienestar emocional. A pesar de las dificultades encontradas —especialmente en la coordinación inicial, la calendarización y la ejecución de algunas actividades— el balance general es positivo.
Se han generado espacios de reflexión, escucha activa y expresión emocional tanto para el alumnado como para las familias, lo que ha contribuido a mejorar el clima escolar y fortalecer los vínculos interpersonales. La adaptación progresiva de los objetivos y actividades ha permitido dar continuidad al proyecto sin perder de vista su esencia.
Este proceso ha evidenciado la necesidad de seguir trabajando de forma transversal e integrada la inteligencia emocional dentro del currículo, así como de reforzar la formación del profesorado en estas áreas.
Proyecciones de futuro:
Consolidar el trabajo realizado mediante la creación de un plan anual de salud emocional que se incorpore a la programación general del centro.
Establecer protocolos claros de actuación ante situaciones de malestar emocional en el alumnado, en coordinación con el equipo de orientación.
Fortalecer alianzas con profesionales externos, centros de salud mental, y familias, con el fin de enriquecer las propuestas formativas.
Ampliar la formación docente en competencias emocionales, mediación escolar y resolución de conflictos.
En resumen, este proyecto ha puesto de manifiesto que trabajar la salud mental desde el ámbito educativo no solo es posible, sino necesario. Sentamos ahora las bases para una intervención más estructurada, sostenible y adaptada a las necesidades reales de nuestra comunidad educativa.