17 febrero
¡¡¡Y por fin llegó el gran día!!!
Salimos a las calles de Medellín para inundarlas de música, color y alegría. El mejor disfraz fue nuestra sonrisa.
Grandes y pequeños disfrutamos por igual de un pasacalle divertido y musical.
Después de tantos ensayos, purpurinas por aquí y por allá, elaboración de trajes… qué rápido pasa todo, pero sin duda merece la pena por ver esas caritas llenas de ilusión y esos ojos que sonríen de verdad.
Esperamos que las personas que fueron y nos acompañaron en el desfile disfrutaran tanto como todo el centro, puesto que esa era nuestra intención, disfrutar y hacer disfrutar al resto.