Se han considerado distintos materiales que podrían servir para la fabricación del producto. En la siguiente tabla se compara su precio medio; su durabilidad, o aguante a agentes corrosivos como la lluvia; su resistencia a impactos; y su reflectancia espectral, o la relación entre el flujo radiante que incide en una superficie y el flujo radiante reflejado en una única longitud de onda en condiciones de geometría fijas (Laboratorios Eyco, 2024).
El precio para la mayoría de materiales viene indicado en euros por metro cuadrado, debido a que casi todos ellos son láminas. Los precios dados en intervalos provienen de la diferencia de precio en función al espesor de la lámina (siendo el precio menor de 1 mm de espesor y el mayor de 3 mm). Para los productos que hay que recubrir de pintura, su precio viene indicado con respecto al volumen en litros.
Para la durabilidad y resistencia se han utilizado seis niveles para clasificarlos. Estos niveles, ordenados de menor a mayor calidad, son: nula, muy baja, baja, media, alta y muy alta. Finalmente, existe también un séptimo nivel denominado “variable”. Este, como su nombre indica, puede cambiar en función de las características específicas de la composición del material; por lo que su clasificación en los seis primeros niveles no es posible.
Cabe destacar que la reflectancia espectral depende a su vez de los colores que se vean reflejados. Esto se debe a que el rango de la longitud de onda de la luz solar está entre los 400 nanómetros (luz violeta) y 700 nanómetros (luz roja); estando el resto de colores ubicados entre estas longitudes. Los distintos materiales pueden comportarse de manera diferente dependiendo de la longitud de onda de la que se trate. Por ello, la reflectancia espectral indicada en la tabla es un intervalo obtenido a partir de la media de reflectividad entre los 400 nm y los 700 nm de longitud de onda, en lugar de un valor exacto.
Viendo la clasificación anterior, los dos únicos materiales que sobresalen en dos o más ámbitos son: el PVC blanco (en precio, en durabilidad y en resistencia a impactos) y el Mylar (en precio y reflectancia espectral). Con esto, es posible concluir que el Mylar, pese a tener una durabilidad y una resistencia a impactos algo peor que el PVC blanco, debería ser el material a utilizar para las láminas reflectantes del producto, por su bajo precio y alto índice de reflectividad espectral. Sin embargo, el Mylar, por su comportamiento, no resultaría útil para elaborar las láminas.
Por ello, se ha decidido usar aluminio en su lugar, debido a su alta maleabilidad y ductilidad. Para los soportes, se ha decidido utilizar el acero inoxidable. Este, pese a su elevado precio en comparación al resto, destaca por su durabilidad y resistencia muy elevadas. Este es comúnmente utilizado para hacer tuberías y soportes, por lo que debería poder resistir el peso del dispositivo con facilidad.