En la comunidad el diseño se dirige a una asociación que tiene entre sus objetivos favorecer la inserción sociolaboral de personas con discapacidad (Asociación de Personas con Discapacidad de La Ribera de Navarra o AMIMET). Se ha previsto con ellos que el diseño creado pueda ser incluido como sector de producción en sus áreas de empleabilidad.
En el centro educativo se quiere que esta experiencia sirva para divulgar e implicar a los estudiantes en soluciones sostenibles para problemas aparentemente sencillos de la vida cotidiana, crean una conciencia sobre la participación en el cuidado del entorno y del medio ambiente. Además, el proyecto implica a alumnado de diferentes niveles, por lo que se espera un efecto ‘bola de nieve’ y, a su vez, algunas de las tareas específicas previstas, como la metodología QFD o la impresión 3D involucran la participación de otros agentes del entorno del instituto: profesorado del Departamento de Tecnología, padres y madres, personal de mantenimiento (PAS).
A medio y largo plazo, si la solución es exitosa y su distribución es eficiente, el producto diseñado se ha pensado para favorecer la iluminación interior en entornos domésticos de países menos desarrollados. Por ello uno de los requisitos del diseño es el bajo coste y la fácil instalación (realizada por el propio usuario sin necesidad de contratar servicios a terceros).
Esto forma parte del reto en el que se encuadra este proyecto denominado REPISUN: el Objetivo de Desarrollo Sostenible 11 de la Agenda 2030.