IMPRIMACIÓN
La imprimación de la madera es una capa de producto sellante que se aplica sobre la madera antes de aplicar la pintura. Hay que tener en cuenta que la naturaleza de la madera es porosa. Esto hace que, al aplicar la pintura directamente sobre ella, esta se absorba en exceso y sea necesario aplicar muchas capas de pintura para cubrir de forma correcta la superficie. La imprimación es un producto que viene a solucionar este problema.
La imprimación de la madera es un producto que se aplica antes que la pintura sobre la madera, después de que esta esté correctamente tratada y lijada. Es decir, justo antes de que vayamos a pintar. Se trata de un producto de aspecto traslúcido o ligeramente pigmentado, y que se aplica directamente sobre la madera como si se estuviera pintando con una especie de barniz previo a la pintura.
Este producto crea una capa que tapa los poros de la superficie de la madera. De esta manera, una vez que la imprimación ha secado, se puede aplicar la pintura sin que sea absorbida por la madera, sino que se quedará perfectamente adherida a la superficie.
Su finalidad es facilitar la adhesión del esmalte para reducir el número de manos que se deben dar hasta conseguir un recubrimiento completo. Además, presenta otros beneficios:
Actúa como barrera protectora frente a la corrosión y la humedad.
Permite ocultar cualquier mancha o restos de colores que existan en la superficie.
Contribuye a conseguir un acabado homogéneo que se mantiene en perfecto estado durante más tiempo.
La imprimación se debería aplicar siempre que se vaya a pintar madera. Sin embargo, si la madera con la que vamos a trabajar no es madera virgen, puede que no sea necesario aplicarla. Esto se debe a que, como se ha mencionado, la imprimación tiene la finalidad de sellar los poros de la madera. Si la madera con la que vamos a trabajar está ya pintada, se puede aplicar directamente la pintura sobre la pintura antigua sin problema de que esta sea absorbida por la madera.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que, si hemos lijado la madera (lo que es muy habitual para su preparación antes de cualquier restauración), lo más normal es que hayamos retirado también parte de la imprimación original, por lo que puede que la pintura no se adhiera a la superficie de la madera como esperamos.
Es decir, que lo más recomendable en estos casos será aplicar también al menos una capa de imprimación previa a la pintura. Además, hay que tener en cuenta que la imprimación no dañará la madera aunque esta no sea madera virgen. Todo lo contrario, mejorará su superficie y facilitará la aplicación posterior de la pintura.
TIPOS
Al igual que la pintura, existen diferentes tipos de imprimación que se pueden aplicar en la madera. Actualmente se pueden encontrar en el mercado cantidad de productos destinados a imprimación de la madera. A la hora de adquirir uno, habrá que leer las instrucciones y recomendaciones del fabricante. En cualquier caso, lo más importante que habrá que tener en cuenta es que se trate de un tipo de imprimación apta para el tipo de pintura que vayamos a utilizar después. Es decir, imprimación para pintura al agua o pintura acrílica, imprimación para pintura al aceite o pintura sintética, etc.
Además, en algunos casos, se podrá encontrar imprimación universal, apta para todo tipo de maderas y pinturas. Por lo que se trata de una buena opción si todavía no tenemos completamente definido el proyecto de bricolaje, o si, simplemente, buscamos un producto todoterreno que se pueda aplicar en cualquier situación.
A grandes rasgos se pueden diferenciar dos:
-Imprimación en base acuosa: El diluyente es agua, es conveniente tanto como para preparación, como para acabados en muros, techos o artesonados. Además son más respetuosas con el medio ambiente, son inodoras y de mayor facilidad de uso.
-Imprimación en base a disolvente: Estas tienen una mayor penetración en superficies y materiales, en las de base agua. Esto les otorga muchas ventajas en factor de protección y sellado.
A la hora de seleccionar una imprimación, lo importante es fijarse en la naturaleza del soporte que se va a pintar, y en lo que se quiere conseguir con ella.