BARNICES
El barniz es una disolución de aceites o sustancias resinosas en un disolvente, que se volatiliza o se seca al aire mediante evaporación de disolventes o la acción de un catalizador, dejando una capa o película sobre la superficie a la que se ha aplicado. Existen barnices de origen natural, en general derivados de resinas y aceites esenciales de las plantas, y barnices sintéticos.
Su aplicación a maderas y otras superficies tiene como objeto primordial preservarlas de la acción de agentes atmosféricos si se expone al exterior o de proteger y dar belleza además de resistencia física y química si su destino es interior. Puede admitir tintes o colorantes que modifican su color y tono. A través de los años, los acabados de madera han encontrado en los barnices muchas características no poseídas por la goma laca; por ejemplo: su capacidad para endurecerse al secarse, su capacidad para adquirir un gran brillo cuando se pulen, efecto goma, craquelé, texturado, y cierto grado de impermeabilización frente a agua, humedades o grasa. Actualmente existen barnices de secado instantáneo y un bajo mantenimiento, resistentes a los rayos UVA y la abrasión, tanto para pavimentos de madera como para muebles y muy diversas superficies.
TIPOS DE BARNICES
Los barnices se pueden agrupar según la resina o material que los compone, o según el disolvente empleado.
Barniz de poliuretano
Está formado por una mezcla se resinas de poliuretano (polímero plástico muy versátil) y con otras sustancias. La gran ventaja que aporta el poliuretano es la de la resistencia que hace que estos barnices sean muy duraderos y aporten a los elementos donde se aplican gran resistencia a la abrasión, a las manchas y a productos líquidos.
Es uno de los barnices más habituales y su uso está muy extendido para el acabado de suelos, puertas, ventanas… es decir, suele usarse en productos de carpintería en general. Son muy útiles para su uso en interior sobre superficies que vayan a “sufrir”. Si hablamos de tarimas de madera o tableros de mesa, por ejemplo, el barniz de poliuretano es lo que necesitamos
En el mercado podemos encontrar 3 subgrupos de este tipo de barnices según el disolvente; barniz poliuterano base urea formol (está desapareciendo por su toxicidad), barniz poliuretano base al disolvente y barniz poliuretano base al agua.
Barniz sintético
Se obtienen de resinas alquídicas. Aportan gran resistencia a los rayos UV, a la abrasión y a la humedad donde se aplican. Suelen ser muy utilizados en carpintería de exterior, puertas, ventanas, contraventanas, embarcaciones y mobiliario público y marítimo.
Barniz acrílico
Estos barnices están hechos de resinas acrílicas que aportan al producto final un tacto suave. Estos barnices son conocidos por secar rápidamente y no alterar los colores de las superficies. Sin embargo, no tienen una alta resistencia a la abrasión. Es por eso, que estos barnices sean utilizados sobre todo para proteger elementos de decoración.
Barniz nitrocelulósico
Se utiliza sobre piezas de artesanía e instrumentos. Su aspecto y tacto son muy bonitos, pero se trata de un producto delicado que tiende a ablandarse con el calor y que amarillea con la luz solar. Se trata, por tanto, de un producto pensado para productos de interior delicados.
Barniz epóxico
Está formado por resinas epóxicas. Es un barniz bicomponente con resistencia a la abrasión, a elementos químicos es impermeable y flexible. Suele utilizarse para maderas de exterior que necesitan alta protección.
ACABADO
Brillo: 90 % refracción de luz
Satinado o semibrillo: 40 % refracción de luz
Mate: 10 % refracción de luz
El barniz permite obtener varios tipos de terminación dependiendo de cuál sea el objetivo de nuestro proyecto. De esta manera, se puede optar por un barniz brillante, que está altamente purificado y tiene gran adherencia y durabilidad.
El barniz brillante impermeabiliza y da protección a cualquier material ya pintado, es muy usado para la decoración y protección de ventanas, armarios, muebles, etc.
Los barnices brillantes con filtros solares o filtros UV prolongan la vida de la madera y son especialmente recomendables para superficies expuestas directamente al sol.
De igual manera puede recurrir al uso de un barniz mate, que tiene las mismas características que el brillante pero con la diferencia de la terminación mate.
Un barnizado mate no refleja brillos y absorbe la luz. El barniz mate es más susceptible a las manchas, pero la suciedad se puede quitar con un trapo húmedo, además da un aspecto más rústico y natural a la madera, disimulando las imperfecciones.
También puede decantarse por un barniz semimate o satinado, que aporta un brillo translúcido y suave, además resiste mucho más a las manchas.
Igualmente, se puede optar por un barniz fijador, que puede ser mate o brillante. Se usa como remate final de lienzos, pinturas, etc.
Es ideal para preservar óleos acrílicos, tiza, carbonilla, pastel, témpera, etc.