La polinización es uno de los procesos más importantes de la naturaleza. En el cual, el polen es transferido desde el estambre hasta el estigma, de una flor a otra. De esta forma, se produce la germinación y fecundación de óvulos de la flor, lo que da lugar a la producción de semillas y frutos
Las abejas son los agentes polinizadores más influyentes en este proceso.
Este proceso lo llevan a cabo dos clases de agentes:
Agentes abióticos: El agua, el viento, la luz, la temperatura, la densidad, la tierra, entre otras.
Agentes Bióticos: Los insectos, aves, murciélagos y otras especies animales polinizadoras.
La presencia de los agentes polinizadores son la clave para avanzar hacia una agricultura sustentable y para preservar las funciones de los ecosistemas agrícolas.
Una tercera parte de los alimentos naturales se producen de esta forma.
Es un proceso en el cual existe un beneficio mutuo, tanto para las flores y las plantas como para el agente polinizador. También equilibra la biodiversidad, permitiendo que convivan las plantas y las flores en un mismo ecosistema. La polinización también beneficia a los humanos; el fin de este proceso es que haya una producción natural de frutas o verduras y una producción de semillas al igual que la reproducción de las plantas, como se menciona anteriormente. Es por este motivo, la presencia de los agentes polinizadores son la clave para avanzar hacia una agricultura sustentable y para preservar las funciones de los ecosistemas agrícolas.
Este proceso se realiza con las manos, brochas o pinceles.
Este proceso permite que las plantas se distribuyan más allá del rango de polinizadores disponibles
La cual ocurre cuando alguna persona interfiere en el proceso de polinización, es por eso que también es conocido como polinización manual. Se realiza esta manipulación cuando no hay un número suficiente de agentes polinizadores en un cultivo agrícola o en caso de que se requiera evitar alteraciones sobre las características específicas de una planta. En este proceso se recubre la flor para así prevenir la interacción con otros agentes externos, se recolecta el polen del estamen para después trasladarlo al estigma, y a continuación cubrir nuevamente la flor hasta que el proceso de fecundación llegue a su fin.
Para comprobar que la polinización por agentes es eficiente puede clasificarse teniendo en cuenta que la comunidad inicial de polinizadores y sus interacciones con el o los cultivos y desde el punto de vista de la producción de frutos y semillas, siendo preferibles las primeras.
En todo caso, existe una gran influencia de factores abióticos que también intervienen en el proceso polinizador y de producción.
Los polinizadores nos alertan sobre los nuevos riesgos ambientales