También recibimos un taller donde nos estaban esperando varios especialistas del cartón, preparados para explicarnos en qué consistía su trabajo y cómo influye este material en nuestra vida diaria y en el medio ambiente. Su objetivo era mostrarnos que el cartón no es solo un residuo que se tira, sino un recurso que puede reutilizarse y transformarse de muchas maneras creativas y sostenibles.
Para comenzar, los especialistas se presentaron y proyectaron una presentación en la que aparecían imágenes impactantes de nuestro planeta afectado por la contaminación, especialmente de las llamadas islas de basura, que son enormes acumulaciones de residuos que flotan en los océanos. Estas imágenes nos hicieron reflexionar sobre la importancia de reducir, reutilizar y reciclar materiales como el cartón.
Después, nos enseñaron algunos de los trabajos que ellos mismos habían creado utilizando únicamente cartón, objetos decorativos, caras, figuras humanas, animales, medios de transporte y muchas otras piezas. Todo estaba elaborado con un nivel de detalle impresionante, demostrando que el cartón puede convertirse en auténticas obras de arte si se trabaja con creatividad y paciencia.
Tras la presentación llegó el momento de participar. Nos dividimos en grupos porque nos propusieron un reto: crear una cara de cartón utilizando figuras geométricas, texturas y elementos relacionados con el medio ambiente. Cada grupo debía diseñar su rostro añadiendo detalles que representaran la naturaleza. En nuestro caso, decidimos hacer el pelo con distintas formas de hojas, simbolizando la vegetación y la importancia de cuidarla.
Una vez terminadas todas las caras, los especialistas nos explicaron que formarían parte de un tótem colectivo, construido con las creaciones de cada grupo. Cuando todas las piezas estuvieron listas, las colocamos juntas en el ágora, formando una estructura llamativa y llena de personalidad que representaba el trabajo en equipo y el compromiso con el medio ambiente.
La actividad no solo fue creativa y divertida, sino también muy educativa. Nos permitió comprender mejor el valor del cartón como material reciclable y la importancia de darle una segunda vida antes de desecharlo. Además, nos hizo reflexionar sobre el impacto de nuestros hábitos en el planeta y sobre cómo pequeñas acciones pueden contribuir a un mundo más sostenible.