La superficie total que ocupa la lava está en 1.034,3 hectáreas, según la última estimación del Cabildo de La Palma, con 1.462 edificaciones destruidas, de las cuales 1.181 son viviendas.
El delta lávico generado por la erupción ocupa una superficie de 40,9 hectáreas desde la orilla, según cálculos del Instituto Geológico y minero de España (IGME).
Pero por suerte, aunque haya habido muchos afectados y no ha dejado a nadie indiferente, solo hay una víctima mortal confirmada: El 13 de noviembre, un hombre de 72 años entró con un permiso en la zona de exclusión con labores de limpieza junto con cuadrillas y operarios. Estaba limpiando el tejado de su casa cuando murió, y hay varias teorías: o fue una caída del tejado, o se ahogó con una bolsa de azufre.
"La economía de la Palma está sepultada por la lava y no hay esperanza, respuestas ni alicientes para construir un nuevo futuro. Por ello, mucha gente abandona y se va. Y eso tiene un nombre: Emigrar. La 'rotura' económica que hasta la fecha ha dejado en La Palma la lava y las cenizas volcánicas asciende a más de 900 millones de euros por ahora, y subiendo"; Cuentan fuentes empresariales, porque la catástrofe medioambiental no tiene visos de acabar y asfixia día tras día una economía ya muy tocada tras 20 meses de pandemia.
No hay que olvidarse de las consecuencias psicológicas ante eventos tan traumantes:
También hay más problemas además de perder la casa o el negocio. Hasta la fecha, se han visto afectados 77 kilómetros de carreteras; entre ellas, destaca un dato: los 2,1 kilómetros cortados de la LP-2. Pero como hemos visto, este es el menor de los problemas que se enfrentan los isleños.