¿Quiere esto decir que no podemos tomar un dónut o un dulce de vez en cuando? Claro que no. El problema surge cuando la ingesta de
alimentos con exceso de azúcar se realiza a diario. ¿Por qué? Porque ya de por sí muchos de los productos habituales de nuestra dieta, sin contar los caprichos, llevan un exceso de este ingrediente.