Los emblemas cósmicos son escenografía de un viaje celeste, son signo de desdén del mundo y de la integración de un paisaje metafísico, enteramente intangible; de una inspiración a la iluminación divina y a la inmortalidad. Los motivos iconográficos evocados de manera recurrente en los monumentos funerarios del Saucito son estrellas, el Sol y el mundo. Los emblemas cósmicos deben ser interpretados en armonía con otros símbolos formando un solo discurso. Lo que importa , no es el astro que representan sino la esencia de un significado de un momento, en la base del mismo, en el muro de algún mausoleo o en las rejas que rodean al monumento.