La mayoría de los símbolos utilizados en las representaciones de los monumentos funerarios se refieren a la vida espiritual después de la muerte: resurrección, bienaventuranza, certeza de la vida después de la muerte, victoria en la fe, etc.
A contrapunto, los objetos filosóficos se refieren a la vida terrenal. Algunos de los objetos representados son: clepsidras o la brevedad del tiempo humano, llamas de fuego, antorchas invertidas, anclas y cornucopias o cuernos de la abundancia.