El alumno produce trabajos de calidad, que con frecuencia son innovadores, en los que emplea un lenguaje rico y variado. Comunica una comprensión exhaustiva y profunda de los conceptos y contextos lingüísticos mediante el uso eficaz del lenguaje, en respuesta a una amplia variedad de textos literarios y no literarios. Demuestra en todo momento un pensamiento crítico y creativo sofisticado para el análisis y la construcción del lenguaje. Con frecuencia transfiere conocimientos y aplica habilidades con independencia y destreza en diversas situaciones complejas, tanto en el aula como en su vida cotidiana.