En nuestra institución educativa realizamos recientemente un simulacro de evacuación con los estudiantes, una actividad fundamental para fortalecer la cultura de la prevención y garantizar que toda la comunidad escolar sepa cómo actuar ante una emergencia real. El ejercicio permitió que los niños aprendieran, de manera práctica y segura, la importancia de mantener la calma, seguir instrucciones y desplazarse ordenadamente hacia los puntos de encuentro.
Desde tempranas horas se explicó a los estudiantes el propósito del simulacro y las rutas de evacuación señalizadas en cada aula. Los docentes acompañaron a los grupos paso a paso, recordando la postura adecuada durante el desplazamiento, el cuidado de los compañeros y la importancia de no correr ni empujar. A pesar de ser pequeños, los estudiantes demostraron gran responsabilidad y atención durante el proceso.
Cuando sonó la alarma, todos los grados iniciaron la evacuación siguiendo las indicaciones previamente dadas. En pocos minutos, los grupos se ubicaron en los puntos seguros establecidos, donde los docentes realizaron el conteo de los estudiantes y reforzaron los aprendizajes logrados. Este ejercicio permitió evaluar tiempos de respuesta, organización y funcionamiento de cada ruta, aspectos que serán mejorados en próximos simulacros.
El simulacro no solo fue una actividad preventiva, sino también una experiencia pedagógica que les enseñó a los niños la importancia del autocuidado, del trabajo en equipo y del respeto por las normas de seguridad. Como institución, reafirmamos nuestro compromiso de formar estudiantes preparados y conscientes de cómo actuar ante cualquier eventualidad.