Durante este periodo académico, los estudiantes participaron en diversas actividades integradoras desde las áreas de Ética y Valores y Ciencias Naturales, las cuales promovieron el aprendizaje activo, la reflexión y la exploración del entorno.
En Ética y Valores, los estudiantes realizaron exposiciones y actividades reflexivas orientadas al fortalecimiento de los valores fundamentales que guían la convivencia escolar, tales como el respeto, la responsabilidad, la solidaridad y la participación. A través de dramatizaciones, debates y talleres, los estudiantes analizaron situaciones de la vida cotidiana.
Por su parte, en Ciencias Naturales, los estudiantes desarrollaron experimentos, maquetas y presentaciones que les permitieron comprender fenómenos naturales, procesos del cuerpo humano y la importancia del cuidado del medio ambiente. Estas experiencias prácticas fomentaron la curiosidad científica, el pensamiento crítico y el trabajo en equipo.
La combinación de actividades teóricas, experimentales y participativas enriqueció el proceso de aprendizaje, permitiendo que los estudiantes vivieran experiencias significativas que fortalecen tanto su formación académica como su desarrollo personal.
Estas jornadas demostraron que aprender puede ser dinámico, divertido y profundamente formativo cuando se integra la creatividad, la investigación y los valores humanos.