En 1908 la curia les dona la manzana que se ubica entre las calles Urquiza, Suipacha, Francia y Junín para la construcción del colegio. Las obras comienzan en 1913, a manos del proyectista José Courau, Ing. Francés y el constructor santafesino Orlando Ovidi, finalizando esta primera etapa en 1914. Con posterioridad se fue completando el conjunto hasta darle la apariencia actual con distintos espacios: planta alta, capilla, gimnasio, salas de música y pintura, aulas de Nivel Inicial, sector de juegos en patios, cantina, SUM y nuevas aulas Nivel Primario.En en año 1996 las hermanas de Nuestra Señora del Calvario comienzan un proceso de reflexión hacia el interior de la Congregación, revisando sus proyectos y obras. Paulatinamente fueron concretando nuevas opciones, acercándose a los más empobrecidos; lo que implicó un cambio en el acompañamiento de los colegios, fortaleciendo el protagonismo de los laicos en los equipos de conducción y de pastoral educativa.