La comunidad de fe que forman todos los padres del Colegio y que tienen como misión principal acompañar el Proyecto Educativo Calvariano que libremente elegimos para nuestros hijos, a través de tres tareas específicas:
Apoyar y colaborar con todas las propuestas institucionales.
Construir y fortalecer vínculos entre las familias, con la escuela y otros estamentos de la comunidad calvariana.
Gestionar y animar la oración y la solidaridad en un proyecto educativo que busca formar "jóvenes para los demás", al servicio de los más necesitados y de la Iglesia.
EL DESAFÍO DE ANIMAR LA ESPIRITUALIDAD CALVARIANA
Poder ELEGIR es un privilegio y una virtud que se traduce en gratitud. ELEGIR es un derecho del que todos deberíamos gozar, porque es un gran síntoma de la libertad del ser humano. Pero tener más de una opción, de un camino, y decidirnos por uno u otro es también una gran responsabilidad que implica conocer a fondo esas opciones, abrazarlas, y hacernos cargo de los devenires y consecuencias de esas decisiones.
ELEGIR una institución para la educación de nuestros hijos significa entonces hacer uso de un derecho, de nuestra libertad y al mismo tiempo asumir una gran responsabilidad.
Como parte de esa responsabilidad, un grupo de padres hemos aceptado el desafío de formar parte del equipo coordinador de la Asociación de Padres Calvarianos, asumiendo la misión de apoyar y acompañar el proyecto educativo que elegimos para nuestros hijos, a través de diferentes funciones y tareas específicas que tienen que ver, principalmente, con animar a las familias y “poner en acción” el carisma calvariano.
SER una FAMILIA PARA LOS DEMÁS
Jesús en la cruz y María de pie junto a ella son el centro de la espiritualidad calvariana, lo que da sentido a todo señalando una forma de vivir y de ser en el mundo. Entender esa cruz como signo de vida, como la muestra de amor más grande de Dios hacia el hombre y vivir en consecuencia es el propósito que ilumina cada una de las acciones de la asociación de padres calvarianos. Queremos que nuestros hijos sean “jóvenes para los demás” y trabajamos animando a las familias para crear una comunidad capaz de sensibilizarse con el dolor de los más necesitados, siguiendo el mandato que Pedro Bonhomme hizo a las primeras hermanas de la congregación.
Así, tratamos de acompañar la propuesta pedagógica del Colegio Nuestra Señora del Calvario cultivando vínculos sanos y constructivos entre los miembros de la comunidad, profundizando la espiritualidad y haciendo crecer la solidaridad que tiene su máxima expresión en la caridad.
Las fiestas de la familia que propician el diálogo y el encuentro; las oraciones y misas en las que compartimos la eucaristía; las charlas con profesionales que nos ayudan a comprender mejor nuestro mundo y a nuestros hijos y las campañas solidarias y beneficios que emprendemos para atender necesidades específicas de nuestros hermanos dan cuenta del compromiso de los corazones calvarianos en la tarea de construir el Reino, que nunca termina…