El Visual Thinking es un concepto general que alude a una herramienta de trabajo que busca aprehender y representar la realidad mediante dibujos sencillos y textos simples.
A la hora de enfrentarnos a este tipo de representación es importante tener en cuenta no solo los diferentes elementos que forman parte de este lenguaje visual: dibujo de personajes, tipografía, conectores, marcos, viñetas, sombras, etc, sino también los diferentes patrones que pueden servir para la organización del pensamiento además de los formatos en los que se puede recoger el mismo.
Antes de empezar a practicar el Visual Thinking, podemos buscar maneras amables de enfrentar el trabajo. Así, aunque el dibujo de personajes pueda parecer algo muy complicado, existen fórmulas que nos permiten hacerlo de forma sencilla como por ejemplo utilizar una forma geométrica (estrella, cuadrado, triángulo, circunferencia…) como base corporal y líneas rectas como extremidades, sin olvidar las articulaciones lo que facilita la representación de diferentes posturas y movimientos. Además, si lo que necesitamos es expresar sentimientos o emociones solo tendremos que buscar referencias en el mundo del cómic o utilizar las fórmulas visuales de los emoticonos que circulan por las redes sociales.
Para dibujar los objetos podemos utilizar estos mismos elementos geométricos y copiar imágenes sencillas que encontraremos en internet.
Otro de los elementos fundamentales del Visual Thinking es la tipografía. La función de las letras en el dibujo del pensamiento es la de fortalecer el significado o clarificar la información que se quiere transmitir. El tipo de letra ayuda a una representación más precisa. Así las mayúsculas y minúsculas, o el grosor de las letras pueden servir para reforzar la jerarquía en un texto. Para conseguir que los textos que escribimos sean legibles es conveniente tener en cuenta el diseño, el espacio entre letras, el tamaño, la longitud de la línea, el interlineado y la justificación, sin olvidarse de realizar una buena elección del material de trabajo.
Recursos básicos a la hora de organizar la información visual son los conectores, los divisores, los marcos y las viñetas que se utilizan para representar las relaciones espacio temporales entre las personas, los objetos y los sucesos. Diferentes tipos de flechas conectan puntos o secciones y ordenan la lectura indicando su sentido, las líneas se emplean para separar bloques de información, las formas de las señales pueden ser utilizadas para indicar peligros y prohibiciones, y los diversos tipos de bocadillos (tomados del lenguaje del cómic) sirven para indicar conversaciones, pensamientos o dar informaciones varias, elementos como cartelas, marcos y contenedores se usan para resaltar conceptos claves y darles mayor presencia. Otros elementos que nos permiten dar un buen acabado a nuestros documentos visuales son las sombras que proyectan letras, personajes y objetos o los sombreados que dan cierta sensación de volumen a los mismos.
Los principales formatos del visual thinking dependen del dónde y cómo se recibe la información, además del tamaño del gráfico visual resultante:
Las notas visuales o sketchnotes son apuntes que se realizan en pequeños cuadernos o libretas de formato reducido.
Los mapas visuales son estructuras algo más elaboradas que se basan en los organizadores gráficos y que, por medio de dibujos e ideas clave, sintetizan cualquier contenido.
En el caso de graphic recording, se trata de un ejercicio que requiere de una mayor profesionalización, ya que se realiza en tiempo real, por lo que son necesarias una gran capacidad de escucha activa y velocidad de síntesis.
Conocer los patrones u organizadores gráficos que puedan servir de base para estructurar cualquier contenido es fundamental a la hora de sintetizar visualmente la información y sirve para el desarrollo de diferentes destrezas de pensamiento analítico, crítico y creativo.
Nuestra mente está en continua interpretación de la realidad, creando modelos mentales de lo que percibe, identificando características de los objetos para situarlos, estructurarlos e integrarlos en conjuntos más complejos que expresen significados.
En el vídeo Pongámonos a dibujar, Jorge Arranz destaca los valores comunicativo, pedagógico y terapéutico del dibujo y nos anima a iniciarnos en la práctica utilizando imágenes muy sencillas.
La clave para realizar un dibujo esquemático, que huya de los detalles, pero sea comprensible, está en la observación, el análisis y la simplificación de la realidad. Aunque en resultados aparenta ser fácil e inmediato, en realidad se sostiene en el trabajo de investigación, experimentación y sistematización de quienes llevan tiempo dedicándose a la comunicación visual.
La creación de imágenes que representan ideas no es, por tanto, exclusiva del visual thinking, y sus reglas han sido recogidas por las estrategias de la retórica visual, que transforman los elementos de un enunciado dando forma a las ideas y abriendo camino a la connotación.
A partir de los postulados de la retórica visual y centrándonos en la relación que guardan entre sí los diferentes elementos de una imagen o conjunto de imágenes, podemos hablar de diversas operaciones, como la adjunción, la supresión, la sustitución o el intercambio, que condicionan o dirigen la lectura de las mismas.