Nuestro propósito es desarrollar una comunidad de ciudadanos digitales, líderes de su propio aprendizaje.
Acompañar a nuestros alumnos en su formación integral bilingüe, como personas íntegras, responsables, creativas, con espíritu crítico, pensamiento lógico y comprometidos socialmente con un sentido ético y humano es la misión de nuestra Institución.
Brick Towers College reconoce a la educación, el conocimiento, la información y la comunicación como esenciales para el progreso, la iniciativa y el bienestar de los seres humanos. Brindando a sus alumnos la posibilidad de acceder a la excelencia académica y a las herramientas necesarias para enfrentar los desafíos laborales y culturales que la sociedad demanda. Nos comprometemos con nuestros alumnos, que cuando se gradúen, habrán aprendido a usar su mente y a usarla bien, habrán aprendido a pensar.
Son valores irrenunciables de nuestra acción educativa:
El respeto por el sentido de la RESPONSABILIDAD, elemento esencial del crecimiento de las personas y las instituciones.
El respeto por la TOLERANCIA, la SOLIDARIDAD y la PARTICIPACIÓN como bases de nuestra comunidad.
El respeto por la VERDAD y la JUSTICIA.
La búsqueda de acciones tendientes a alcanzar la PAZ en situaciones de conflicto.
El conocimiento de la COHERENCIA, que toda elección implica.
El desarrollo de la CONSTANCIA para cumplir con las decisiones tomadas.
Educar a todos los alumnos en su más elevado potencial académico y brindarles habilidades y conocimientos para que sean miembros capaces, creativos y responsables de la sociedad en que viven. Apostando a una enseñanza con tecnología de punta, enriquecida por un modelo de educación para el desarrollo sostenible y fomentando una cultura de estilo de vida saludable.
Para promover el mejor desempeño de nuestros estudiantes, Brick Towers College tiene un proceso constante de planificación curricular.
LA LEYENDA DE LA TORRE DE LADRILLOS Y EL FUTURO DE LOS NIÑOS DEL PUEBLO
Cuenta la leyenda, que al pie de una torre de ladrillos, las personas de un pueblito decidían cual era el mejor oficio que desarrollarían, para dejarle a sus hijos el mejor de los futuros.
El primer grupo se alzó hasta la cúspide y al bajar sentenció: “el futuro está en las frutas, por eso tenemos que fabricar canastas para recolectarlas.”
El segundo grupo subió y observó detenidamente y al pisar tierra nuevamente dijo: “el mar es nuestro futuro, entonces fabriquemos redes para pescar.”
Discutieron varias veces sobre qué fabricar para el futuro de sus hijos.
Subieron varias veces sosteniendo con vehemencia cada uno su postura, sin darse cuenta que, en el afán de convencer al otro grupo, unos miraban al Norte, donde estaban las plantaciones y otros hacia el Sur, donde estaba el mar.
Pero, en el medio de la disputa, apareció un tercer grupo, que subió hasta lo más alto de la torre de ladrillos y al bajar dijo: “tenemos que enseñar a nuestros hijos a pensar, para que vean más allá de lo que desde lo alto de la torre se puede ver, ése es el mejor futuro que les podemos dar.”