La permanente información sobre nuevos conocimientos y avances nos invade de manera tal que, muchas veces, dirige nuestra acción y reestructura nuestra escala de valores. Sin embargo, la carencia de conocimientos científicos y tecnológicos nos impide tomar posición analítica y crítica frente a ella, y en consecuencia no podemos justificar nuestras propias opiniones, acciones y valores.
En este contexto y sabiendo la importancia que actualmente se le otorga al conocimiento, el propósito de la enseñanza de las Ciencias en la escuela es favorecer la alfabetización técnica desde la escolaridad temprana, procurando que comprendan conceptos, practiquen procedimientos y desarrollen actitudes que les permitan participar de una cultura analítica y crítica ante la información emergente.