¿APRENDER O APROBAR?
Está claro que el sistema educativo de hoy en día no es un éxito, ya que no es del agrado del alumnado, que es quien lo vive en primera persona. Muchos de los alumnos no encuentran una motivación en este sistema, y esto es un gran lastre para la sociedad. Por lo que, ¿cuál es el problema? ¿Qué se hace mal y cómo se puede solucionar?
Para empezar, este sistema está basado mayormente en evaluar a los alumnos a través de exámenes. Para superar estas pruebas, los estudiantes memorizan la información que les piden durante unos días hasta el día del examen. En ese día, trasladan todos esos datos a un papel, y al cabo de unas pocas semanas, no recuerdan prácticamente nada de lo que habían memorizado. Y es por eso por lo que este tipo de exámenes no son una buena manera de evaluar los conocimientos adquiridos. Se deberían hacer más trabajos en grupo u otro tipo de métodos más dinámicos con los que probablemente se aprendería más. En segundo lugar, se piensa que las cosas que se dan no son útiles y que, en cambio, hay cosas útiles para la vida que no se dan. Además, hay alumnos que no encajan en el sistema, ya sea por el método con el que se enseña o por los temas y asignaturas que se trabajan, y, por eso, se sienten frustrados. Y sí, hay otras alternativas al bachillerato y la universidad, pero muchas de estas no se valoran tanto porque no son tan comunes ni conocidas o prestigiosas para la sociedad.
Finalmente, no tiene sentido que el sistema educativo cambie cada vez que haya un partido político diferente en el gobierno. Y esto, dejando de lado tanto al profesorado como al alumnado y sus familias. En vez de esto, sería mucho más práctico y coherente que se escogiera un grupo de profesionales que se dedicasen a ello, pensándolo bien e intentando buscar la mejor manera de que los estudiantes aprendieran y tuvieran un mínimo de interés.
Por lo tanto, un sistema educativo en el que el objetivo de los estudiantes es aprobar y no aprender, no es el adecuado. Habría que buscar un sistema en el que los alumnos no vomitaran toda la información, sino que aprendieran y les motivara. No es fácil buscar un método perfecto y por eso, con más razón, se le debería dar mucha importancia, ya que, además, el futuro depende de esos estudiantes.