Durante la cuarta semana de mi Erasmus, nuestra rutina continuó siendo la misma. Nos levantábamos temprano y nos dirigíamos al trabajo. Después, partíamos para ir a comer al colegio y regresábamos a la empresa. Por las tardes, aprovechábamos para ir al gimnasio, preparar lo necesario para los días siguientes y descansar. Los martes, seguimos asistiendo a clase con Herminia.
El fin de semana fue especial, ya que mi pareja vino a visitarme. Pasamos unos maravillosos días juntos. El viernes por la tarde, fuimos a explorar Lisboa. Recorrimos sus calles, visitamos monumentos históricos como la Plaza del Comercio, la Catedral de Lisboa, el Mirador de Santa Lucía y el Elevador de Santa Justa. Al anochecer, nos maravillamos con la Torre de Belén, el Monumento a los Descubrimientos, el Monasterio de los Jerónimos y el Museo de Arte.
El sábado, temprano en la mañana, visitamos el Santuario de Cristo Rey y disfrutamos de las vistas desde el mirador del Puente del 25 de Abril. Luego, nos dirigimos al puerto de Cacilhas, donde tuvimos la suerte de encontrarnos con una feria. A mediodía, tomamos un flixbus a Oporto y pasamos la mitad del sábado y todo el domingo explorando esta maravillosa ciudad.