Utilizar agua del mar para desalar, subirla mediante convección a las zonas de montaña y así crear islas verdes, usando este agua con la que contamos en abundancia y dándole una forma en la que se aproveche al máximo. Los primeros resultados de nuestra investigación fueron buenos ya que en una semana conseguimos extraer 50 cl de agua dulce. En cambio, cuando usamos el segundo modelo mejorado, en un día activa recolectó 12.5 de agua, lo que significa que en un mes la desaladora podría llegar a recolectar 3.75 litros aproximadamente. Ofrecemos nuestra solución como un antes y un después en las costas de Cartagena ya que es la clave para recuperar toda la vegetación que año tras año muere por la desertización. Todos los materiales pueden ser 100% sostenibles y reutilizados, ya que son los que muchas empresas consideran desecho y podría donarlo para crear las desalinizadora, que además funciona de manera sostenible, usando como única energía la solar, que es la que hace que funcione.