El día después de mañana es una película en la cual se describe una situación catastrófica alrededor de la cual gira la historia. El deshielo de los polos causa una llegada de agua dulce al mar de enormes dimensiones que causa la destrucción de la corriente del Atlántico y, por consiguiente, una bajada general de las temperaturas en todo el hemisferio norte. Esto crea tres grandes tormentas y cuando pasen habrá una nueva edad de hielo. Entonces, ¿Podría llegar a suceder lo que ocurre el la película? ¿Cómo contribuimos a ello?
Sinceramente, los hechos de la película son bastante exagerados, ya que es prácticamente imposible que casi toda la Tierra se quede congelada en cuestión de tan poco tiempo. Hay momentos en los que ciudades enteras se congelan en segundos. También ocurren diversos desastres naturales, como extremas tormentas, tornados, inundaciones en las ciudades más próximas al nivel del mar…
Contribuimos a diario contaminando con fábricas, medios de transporte, con máquinas, deforestando bosques enteros, con diversos productos químicos como lo son las insecticidas o las pesticidas, con los combustibles fósiles, mediante la acumulación de basura…
Tenemos que aprender a utilizar más a menudo diversas formas de energía renovables, como lo son la hidráulica, la solar, la eólica, entre otras y dejar de utilizar tantos combustibles fósiles como el petróleo.