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Desde pequeña, me gustaba bailar y cantar. Mi padre era profesor y recuerdo que, en las graduaciones de fin de año de la escuela donde él trabajaba, yo cantaba frente a muchas personas con tan solo cinco años. Todas las formas de expresión representan arte para mí, y el baile es una de ellas.
En el año 2010, durante un viaje a Chile, mi país natal, me encontré con mi amigo Rodrigo Díaz, a quien conozco desde los seis años y que certifica instructores de Zumba en Latinoamérica. Él me invitó a una certificación en Argentina en el año 2012. Desde ese momento, comencé a ejercer como instructora e incluso impartí clases en Suecia, cuando en ese país nadie conocía esta modalidad.
Más tarde, en Carolina del Norte, comencé como instructora en el YMCA en el año 2010 y he podido certificarme en todas sus especialidades: Aqua, Gold, Toning, Strong y Kids. Además, obtuve mi certificación como instructora AFAA, lo que me permite enseñar otras modalidades de fitness.
Creo que la Zumba une a las personas y también permite mostrar la cultura latina a través de sus bailes. Como inmigrante en Estados Unidos, me pareció una hermosa forma de identificarme con mis raíces. Además, siempre he sido una defensora de la inclusión en todas sus formas, y considero que la Zumba es una excelente manera de hacer comunidad y conocer otras culturas. Esta disciplina es practicada por personas de todos los países y trasfondos culturales, lo que me parece extraordinario, mágico, diverso y hermoso.
ZCamp nació en plena pandemia. Hice un llamado a mis amigas instructoras, y en el patio de mi casa organizamos una transmisión en vivo de Zumba. En ese momento, Zumba Office ofrecía 24 horas de Zumba sin parar, y fue entonces cuando se me ocurrió llamarlo ZCamp, ya que originalmente estaba dirigido a instructores.
Después de publicarlo en nuestras redes sociales, los alumnos quisieron sumarse, lo que dio origen al segundo ZCamp. Desde entonces, hemos organizado más de 20 eventos como grupo y actualmente somos más de 50 instructores en el área de Carolina del Norte. Ha sido maravilloso ver cómo esta comunidad sigue creciendo y trayendo felicidad a tantas personas. Nos hemos reunido para apoyar diversas causas sociales, festivales culturales y recaudar fondos para organizaciones sin fines de lucro.
El mayor desafío ha sido, sin duda, organizar estos eventos masivos, donde tantas personas con distintas personalidades deben encontrar puntos en común y unirse en un mundo que, a veces, está lleno de competencia e individualismo. La idea es unirnos, respetarnos, aceptarnos y ser un solo corazón para apoyar. Sin embargo, esto puede ser difícil cuando algunas personas tienen otras agendas. Nuestro lema es: nadie es mejor que otro, todos pueden brillar. A veces, esto choca con ciertas personalidades más egocéntricas.
Mi mayor satisfacción ocurre cada año, cuando logramos reunir a tantas personas de diferentes razas, edades y condiciones físicas. Desde Chile, traje el programa de Ciclodanza, que promueve el movimiento inclusivo para personas en silla de ruedas y sus cuidadores. Implementarlo en ZCamp y lograr incluir a todo tipo de personas ha sido, sin duda, mi mayor satisfacción.
ZCamp surgió de la necesidad de compartir, unirnos y encontrar puntos de conexión. La vida, de por sí, es muy estresante y no está exenta de problemas, pero bailar es terapéutico. La magia que se produce al estar en un espacio donde las barreras del lenguaje y las diferencias raciales no existen, donde todos somos un solo corazón bailando, es simplemente hermoso.
Nuestra misión es traer alegría y demostrar que, a través del movimiento y la música, podemos sanar colectivamente. No solo obtenemos los beneficios físicos de la actividad, sino que también nos liberamos del estrés, creamos redes y formamos grupos de apoyo para quienes lo necesitan. Para muchas personas que no tienen familia cerca, ZCamp se ha convertido en una verdadera red de apoyo.
ZCamp ha reunido a personas y ha creado conciencia sobre diversas problemáticas sociales al apoyar y destacar organizaciones y sus misiones. Hasta la fecha, hemos colaborado con más de 10 organizaciones, ayudándolas a visibilizar sus causas y recaudar fondos.
Espero que se mantengan los valores de unión e inclusión, priorizando la colaboración sobre la competencia. Queremos seguir promoviendo un ambiente libre de drama, donde las personas encuentren puntos de conexión en lugar de diferencias. Nuestro mundo necesita más amor, más baile y más unión, y espero que ZCamp continúe llevando esta energía positiva por muchos años más.