Reflexología Podal:
Es un tipo de masaje que consiste en aplicar presión en diferentes puntos de la planta del pie, de esta manera se encarga de mejorar la circulación, estimular los músculos, reducir la tensión y a menudo, aliviar el dolor, pues es una terapia manual, relajante y regeneradora, que se basa en el hecho de que cada parte del cuerpo: las articulaciones, los órganos, las glándulas y todos los sistemas de nuestro cuerpo se reflejan en los pies.
Se considera una terapia muy completa puesto a que todos los desequilibrios y alteraciones corporales acaban en los pies porque pasan por meridianos, canales y conductos sensibles.
El objetivo de esta terapia es liberar bloqueos energéticos en los órganos, mejorar la circulación sanguínea, alcanzar el equilibrio y mantener la homeostasis en todos los sistemas.
Masaje Shiatsu:
Es una técnica japonesa que utiliza la presión de los dedos y las palmas de las manos para equilibrar la energía del organismo, fomentando así su capacidad de equilibrarse. Es una terapia englobada dentro de los tratamientos holísticos (que tratan el cuerpo y mente como un todo) que entiende la salud como la armonización de la energía vital.
Descontracturante:
Un masaje descontracturante, como la propia palabra indica, se utiliza para relajar la musculatura y disolver las contracturas que se producen por el estrés, las malas posturas, la falta de descanso o una vida demasiado sedentaria o sobre activa.
Es una técnica de terapia manual, que consiste en emplear maniobras profundas e intensas, que van dirigidas a zonas de dolor y que buscan eliminar las contracturas y puntos gatillo, ayudando a recuperar la función normal del músculo.