Desde la infancia a la adultez
Consiste en implementar variadas estrategias por medio de juegos o actividades, a fin de potenciar el lenguaje, la percepción, la atención, la memoria y las funciones ejecutivas, complementadas con estrategias de mindfulness. Esto favorece el desarrollo de conexiones neuronales necesarias para un óptimo funcionamiento cerebral.
Un plan de estimulación cognitiva puede ser aplicado en personas con o sin necesidades especiales, a fin de potenciar y desarrollar nuevas conexiones que permitan un mejor funcionamiento cognitivo.
Si bien, los primeros años de vida son el momento más importante para una correcta estimulación, ésta se puede seguir potenciando a lo largo de toda la vida, ya que nuestro cerebro, al recibir nuevos estímulos, es capaz de generar nuevas conexiones.
Es muy útil y efectiva en la adultez, ya que permite mantener la mente activa favoreciendo un envejecimiento cerebral más sano.
A partir de una evaluación previa, se generan los objetivos en base a aquellas habilidades a estimular, favoreciendo las siguientes áreas:
* Atención.
* Memoria.
* Lenguaje.
* Percepción.
* Psicomotricidad.
* Funciones ejecutivas.
Las sesiones tienen una duración de 1 hora cronológica, destinando 45 minutos a intervención y los últimos 15 minutos a retroalimentar a la familia, otorgando sugerencias para el hogar.
Valor:
$30.000 por sesión.