Autor desconocido. (s. f.). F-35 Lightning II / JSF [Imagen]. Howmet Aerospace. https://www.howmet.com/wp-content/uploads/sites/3/2023/05/f35-jsf-1.jpg?w=720
El F-35 Lightning II es un caza multifunción de quinta generación desarrollado por Lockheed Martin. A diferencia del F-22, el F-35 fue diseñado para cumplir varias misiones incluyendo ataque terrestre, defensa aérea, reconocimiento y guerra electrónica. Su principal fortaleza es su tecnología de sensores y su capacidad para integrarse con fuerzas aliadas.
[Fotografía genérica desde Google Images] [Fotografía]. (s. f.). Sitio web desconocido. https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcSj65Xkcug7hRsepJ5EhWBDbnJPy1uSg_NwmQ&s
El proyecto del F-35 comenzó a finales de los años noventa bajo el programa Joint Strike Fighter, cuyo objetivo era crear un avión adaptable para diferentes ramas militares y países. El primer vuelo ocurrió en 2006, y desde entonces su producción se ha expandido hasta convertirse en el programa de defensa más grande del mundo. Hoy es utilizado por más de 15 naciones. Israel fue el primer país en usarlo en combate real, y su desarrollo sigue activo con mejoras continuas.
Autor desconocido. (2022, 26 de octubre). [Fotografía publicada en El Debate] [Imagen]. El Debate. https://imagenes.eldebate.com/files/vertical_composte_image/uploads/2022/10/26/63590a06bb53e.jpeg
El F-35 posee tecnología furtiva, pero a diferencia del F-22, se especializa más en sistemas electrónicos avanzados que en maniobrabilidad. Cuenta con una suite de sensores que le permite tener visión de 360 grados gracias a cámaras infrarrojas ubicadas alrededor del fuselaje. Su radar AESA, su capacidad de fusión de datos y su casco de realidad aumentada permiten al piloto recibir toda la información necesaria sin levantar la vista del HUD. Existen tres variantes: el F-35A (convencional), el F-35B (despegue corto y aterrizaje vertical) y el F-35C (versión naval).
Lockheed Martin Corporation. (s. f.). Logotipo de Lockheed Martin [Imagen]. Lockheed Martin. https://www.lockheedmartin.com
El F-35 fue desarrollado por Lockheed Martin, la misma empresa que creó el F-22, pero con un programa mucho más internacional. Decenas de empresas de distintos países participan en la fabricación de piezas y sistemas del avión. Lockheed Martin lo diseñó para ser un avión altamente actualizable mediante software, lo que permite que su tecnología siga avanzando incluso sin cambios importantes en el fuselaje.
FUNCIONES
A diferencia del F-22, el F-35 también está optimizado para guerra electrónica avanzada, inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR). Sus sensores fusionan información de múltiples fuentes y proporcionan al piloto un panorama táctico global, lo que facilita la toma de decisiones en escenarios complejos. Su diseño multivariantes (F-35A, F-35B y F-35C) le permite operar desde bases convencionales, pistas cortas o portaaviones, ofreciendo flexibilidad estratégica. En conjunto, sus funciones lo convierten en el eje central de las futuras operaciones aéreas aliadas, actuando como un “centro de información” que coordina fuerzas en tierra, mar y aire.
Usuario de Reddit. (s. f.). [Imagen en Reddit] [Fotografía]. Reddit. https://preview.redd.it/z9tejhhbg6931.jpg?width=640&crop=smart&auto=webp&s=57ee7dc1c9434aca42ebc8751bc044db6c3a7f3a
Armapedia. (2024). F-35 LIGHTNING II: El PROYECTO de DEFENSA MÁS CARO de la HISTORIA [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=-zrwDU44hp0
Haci Productions. (2022). Lockheed Martin | F-35 Lightning II [Video]. YouTube.
https://www.youtube.com/watch?v=W41nCCFZgyA
DATOS CURIOSOS
El casco del F-35 es uno de los más avanzados del mundo, hecho a la medida de cada piloto y con un costo aproximado de 400 mil dólares. Otra curiosidad es que puede detectar y rastrear enemigos sin necesidad de activar su radar, usando solo sensores pasivos. Israel tiene su propia versión personalizada llamada F-35I Adir. Además, es considerado una “computadora con alas” por la enorme cantidad de software que utiliza.
Investigación Escudo Digital. (2025). Infografia del F-35 [Infografía].https://d3fkdmlbzjtjd3.cloudfront.net/articulos/articulos-46802.jpg
LA DECISIÓN EUROPEA QUE PONE EN TENSIÓN EL FUTURO DEL PROGRAMA F-35
El F-35 Lightning II ha sido reconocido durante años como uno de los programas militares más ambiciosos del mundo. Con decenas de países operadores y un costo gigantesco, representa la idea de un caza multirrol conectado, moderno y completamente integrado a las necesidades de la guerra digital. Sin embargo, una noticia reciente generó un impacto significativo: varios países europeos, especialmente España, anunciaron que no continuarán con los planes de adquirir este avión. Aunque podría parecer solo una decisión administrativa, en realidad tiene profundas implicaciones para el futuro del F-35 y para el equilibrio estratégico de Europa.
España declaró públicamente que no comprará el F-35A ni el F-35B, incluso cuando esta última versión era la única opción viable para reemplazar los aviones Harrier en operaciones embarcadas. Según Euronews, “España ha descartado adquirir aviones caza F-35 Lightning II estadounidenses para sumar a la flota aérea de las Fuerzas Armadas y ha preferido apostar por las alternativas europeas como el Eurofighter Typhoon o el Future Combat Air System (FCAS)” (Euronews, 2025). Esta decisión no se basó en fallas técnicas del avión, sino en una estrategia política: priorizar inversiones dentro de Europa y reducir la dependencia militar de Estados Unidos. Como reporta Anadolu Agency, “las conversaciones preliminares con la empresa estadounidense fueron suspendidas indefinidamente, a pesar de que en 2023 el presupuesto había contemplado 6.250 millones de euros para un avión sustituto. La decisión se explica porque la prioridad ahora es invertir en industria europea” (AA, 2025). Con ello, España se suma a otros países que buscan fortalecer plataformas de origen europeo, como el futuro FCAS.
El impacto inmediato es claro: Lockheed Martin, fabricante del F-35, pierde uno de los clientes potenciales más importantes de la OTAN. Pero más allá del aspecto comercial, lo preocupante es lo que implica esta decisión dentro del contexto militar. Como advierte Aerotime, “la decisión deja sin alternativa a la fuerza naval: los Harrier serán dados de baja en 2030 y el único avión de despegue vertical que podía sustituirlos era el F‑35B — al descartarlo, la Armada quedará sin aviación embarcada hasta que se disponga de un nuevo portaviones” (Aerotime, 2025). Europa parece estar moviéndose hacia una independencia estratégica, lo cual puede fragmentar la estandarización de equipos dentro de la Alianza Atlántica. Si varios países abandonan la idea de operar el mismo caza, se complica la interoperabilidad en misiones conjuntas y disminuye la cohesión operativa entre aliados.
A pesar de esto, el F-35 sigue siendo un avión extremadamente avanzado. Su capacidad de fusión de sensores, su sigilo, su rol como “centro de información aérea” y su presencia en más de una docena de países lo mantienen como la columna vertebral del combate moderno. Lo interesante de esta noticia es que demuestra que, en el mundo real, no basta con ser tecnológicamente superior: el contexto político y económico puede ser igual de determinante.
Este episodio también abre un debate importante sobre el futuro de las aeronaves occidentales. ¿Seguirá dominando el modelo estadounidense o Europa presionará por crear sus propios sistemas, aunque tarden más tiempo en estar listos? La decisión española no destruye al F-35, pero sí muestra que no existe garantía de que todos los países alineados con EE. UU. seguirán apoyando el programa indefinidamente.
En conclusión, la noticia representa un punto de inflexión. El F-35 sigue siendo un líder tecnológico, pero la geopolítica demuestra que el futuro de los cazas de quinta generación dependerá tanto de alianzas y acuerdos industriales como de sensores o misiles. Esta situación marca una nueva etapa en la competencia por la supremacía aérea global.