Son jóvenes, curiosos y están empezando a descubrir el mundo que les rodea. Nuestra cantera de hurones está en pleno proceso de crecimiento y aprendizaje. Aunque aún no participan en trabajos reales, ya demuestran tener un gran potencial… ¡y mucho carácter!
El entrenamiento en esta etapa se basa en la confianza, la socialización y el juego, respetando su ritmo y su bienestar. Poco a poco, irán integrándose en tareas más complejas, pero siempre desde el cariño, el respeto y la motivación positiva.
Son el futuro del equipo terrestre… y nos tienen enamorados desde el primer día.