Cuando parecía que el voley-playa nunca volvería a brillar, surgió un proyecto padre e hijo para resucitar el deporte. De manera mágica, recrearon aquellos “torneos” informales individuales que se jugaban en los años 90. Para lograrlo, crearon un grupo de WhatsApp donde fomentaron el hábito de reunirse todos los miércoles en las pistas, reuniendo así a toda una generación de antiguos jugadores. 

Ese año, hubo tan buen ambiente y tanto éxito que despertó el interés de ambos para crear este torneo de manera oficial, ya no solo como quedadas. Para ello, se unieron a la Delegación de Deportes de Chiclana, que apoyó y se involucró significativamente en el proyecto, así como al Club Voleibol Chiclana. Apostaron por este torneo y, sin duda, acertaron. Durante estos tres años, hubo una gran participación en todas las categorías, tanto que en ocasiones se enfrentaron a problemas de abastecimiento debido al elevado número de participantes. Este torneo se convirtió en un evento icónico en la playa de La Barrosa durante el verano, reuniendo cada miércoles a 200 jugadores de toda la provincia. Se convirtió en un espectáculo no solo para los amantes del deporte, sino también para los veraneantes que disfrutaban de la playa. La organización fue tan impecable que numerosas empresas comenzaron a interesarse por patrocinar el evento, lo que incrementó aún más el éxito y prestigio del torneo. Fueron dos ediciones de rotundo éxito. Todo iba tan bien que tenían la intención de aumentar los eventos y el nivel. Por ello, al finalizar la temporada de 2024, decidieron crear el actual Club Deportivo Voley-Playa Sancti-Petri. Este club, formado por una junta directiva compuesta por grandes profesionales, promete una temporada de lujo y, sobre todo, mucho voley playa de alto prestigio