A mediados de 1988, en la playa de La Barrosa, comenzó a germinar una nueva modalidad deportiva conocida como Voley-Playa. Esta iniciativa fue impulsada por los jugadores del equipo Chiclanero de Voleibol (El Club Voleibol Chiclana), que se encontraban en su época de mayor esplendor gracias a sus notables logros en la liga FEVB. Este éxito tuvo un impacto significativo en el desarrollo del Voley-Playa, otorgándole privilegios y convirtiendo a La Barrosa en uno de los destinos preferidos de Andalucía para los grandes deportistas de esta disciplina. Poco a poco, Chiclana empezó a organizar más eventos de esta modalidad, los cuales resultaron todo un éxito gracias a la buena organización y a los atractivos premios. Esto atrajo a grandes jugadores, provocando que cada año se ampliara el abanico de eventos y aumentara el nivel de las competiciones. 

Todo iba tan bien que incluso el torneo insignia de Chiclana, el Torneo Ciudad de Chiclana, tuvo el privilegio de convertirse en un evento puntuable para el Campeonato de España. Sin embargo, con la llegada del año 2010, el interés por este deporte en la zona de Cádiz comenzó a disminuir. Esta falta de interés provocó una caída significativa del voley-playa, hasta que finalmente desapareció por completo de las playas.