De pie: Consiste en lanzar el balón y golpearlo con la mano dominante desde una posición estática. Es ideal para principiantes.
Saque por arriba (tenis): Se lanza el balón al aire y se golpea por encima de la cabeza, similar al saque en tenis.
Saque flotante: Similar al saque por arriba, pero se busca que el balón no gire, dificultando la recepción del equipo contrario.
Saque en salto: Es más avanzado; requiere un salto para golpear el balón con potencia desde una altura mayor.
Se usa para recibir el balón después de un saque o un ataque.
Los brazos deben estar extendidos y juntos, formando una plataforma plana con los antebrazos.
El golpe se realiza con los antebrazos y las piernas ayudan a dirigir el balón.
Es una técnica usada por el armador para preparar un ataque.
Se realiza con las manos formando un triángulo (pulgares e índices juntos) y se empuja el balón hacia arriba.
Es clave usar la yema de los dedos para un toque suave y preciso.
Consiste en golpear el balón con fuerza hacia el lado contrario para buscar puntos.
Incluye una secuencia: carrera, salto, golpe y caída.
Se debe golpear el balón con la mano abierta y controlar la dirección y potencia.
Es una técnica defensiva para detener o desviar un remate del equipo contrario.
Se realiza saltando cerca de la red con los brazos extendidos hacia arriba.
Requiere coordinación con los compañeros para cubrir el área eficazmente.
Es fundamental para recuperar balones difíciles.
Incluye movimientos como lanzarse (hacer una plancha) o movimientos rápidos para alcanzar balones difíciles.
La posición baja y el equilibrio son esenciales.
Los jugadores deben moverse rápidamente en la cancha, utilizando pasos cortos o saltos para posicionarse.
Mantener una postura baja y las rodillas flexionadas facilita los movimientos rápidos.