El voleibol tiene una historia fascinante. Fue inventado en 1895 por William G. Morgan en Holyoke, Massachusetts, EE. UU. Morgan, un instructor de educación física, creó el juego como una alternativa menos intensa al baloncesto para los hombres mayores de su gimnasio. Originalmente, lo llamó "Mintonette".
El juego rápidamente ganó popularidad y en 1896, durante una demostración en la YMCA de Springfield, se sugirió cambiar el nombre a "volleyball" debido a la naturaleza del juego, que implica golpear la pelota (volley) de un lado a otro sobre una red.
El voleibol se expandió internacionalmente en las primeras décadas del siglo XX y se convirtió en un deporte olímpico en 1964 durante los Juegos Olímpicos de Tokio. Desde entonces, ha crecido en popularidad y se juega en todo el mundo, tanto en interiores como en exteriores, incluyendo la variante de voleibol de playa, que también es un deporte olímpico desde 1996.