Si bien al inicio del Programa, los docentes de la Institución no conocían bien su alcance, la aplicación de las actuaciones de éxito y la apertura de los maestros, posibilitó la participación activa de ellos mismos, los estudiantes y los padres, evidenciándose más interacción entre la comunidad educativa de la vereda la Guaira al cierre del proceso.
Las prácticas pedagógicas desarrolladas en este voluntariado, permitieron aplicar los conocimientos adquiridos durante el programa de formación y a su vez, conocer aspectos relacionados con la escuela rural y la enseñanza en el día a día de una escuela como la Sede la Guaira.
La educación rural es un motor clave para el progreso y la equidad del campo. Es así como el desarrollo integral de los estudiantes de las comunidades veredales, promueve la igualdad de oportunidades dentro y fuera del aula a través de proyectos productivos que fortalece las relaciones sociales de este entorno.