Yerma es una obra teatral estrenada en 1934, cuya historia gira en torno a una tragedia de ambiente rural y se encuentra dividida en tres actos con dos actos cada uno. Pertenece a la trilogía lorquiana (Bodas de sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba).
Sin lugar a dudas, esta obra supone una llamada de atención en contra de la represión familiar. Se espera que la mujer tenga hijos y no se concibe que esto no pueda ocurrir así en un matrimonio de bien.
Esta obra fue estrenada en el Teatro Español de Madrid el 29 de diciembre de 1934.
Como en todas las obras de Lorca, Yerma está llena la simbología con el fin de marcar tanto los sentimientos como las diferentes situaciones de los personajes.
Destacan el agua (símbolo de fecundidad), la leche (deseo de la mujer de ser madre), las flores (la alegría de ser madre) o la roca (símbolo de infertilidad).