Este es mi querido taller de cerámica, donde paso muchísimas horas a la semana trabajando en las distintas piezas de mi producción personal.
Es pequeño y muy luminoso. Me gusta llenarlo de detalles cálidos y coloridos, como pequeños recuerdos y plantas, para sentirme a gusto todo el tiempo que paso ahí. La música siempre es buena compañía (tenemos playlist para compartir!) y los michis de la casa, Keisho y Rufio, tienen permitido hacer paseitos.
Con mucho amor fue preparado para dar clases y poder recibir a personas con ganas de aprender sobre este oficio. Es un espacio autogestivo e inclusivo, donde nos comprometemos a su cuidado y al de las personas con las que lo compartimos.
Se encuentra en Barrio Cofico en Córdoba Capital , muy cerquita del centro de la ciudad.
Espero que te sientas bienvenidx y que podamos compartir unos lindos momentos y charlas!