La simulación clínica en el servicio de urgencias es una herramienta educativa que permite a los profesionales de la salud entrenar y mejorar sus habilidades en un entorno controlado, antes de enfrentarse a situaciones reales con pacientes. Su objetivo principal es mejorar la seguridad del paciente, optimizar la toma de decisiones y fortalecer el trabajo en equipo en escenarios de alta presión.