Los auxiliares de conversación
Un buen auxiliar de conversación reúne una serie de características que son inherentes a la persona en sí. Podemos distinguir entre el auxiliar potencialmente bueno y el que augura la catástrofe más supina.
El buen auxiliar de conversación se caracteriza por:
1. Compromiso y responsabilidad – Este es el primer punto que caracteriza al auxiliar en potencia. La prueba de fuego tiene lugar desde que se le notifica al individuo que ha sido contratado como ´language assistant` en un centro público. Tal notificación tiene lugar a través del Ministerio de Educación durante los meses de Junio-Julio-Agosto. Dependiendo de la madurez, compromiso, responsabilidad y seriedad del individuo se pondrá en contacto con el centro educativo y con el departamento de lenguas extranjeras correspondiente para notificar su incorporación al centro a partir del mes de Octubre. Generalmente a través de un correo electrónico o una llamada telefónica solicitará información relativa a su función como auxiliar, sueldo, alojamiento y demás. Un porcentaje nada desdeñable de auxiliares contratados decae. Lo peor de todo es que en un primer momento suelen manifestar interés y compromiso pero llegado el mes de Septiembre notifican que no acudirán a sus puestos de trabajo - utilizando para ello excusas mil – siendo la más común la problemática personal y familiar. En el mejor de los casos lo notificarán ante la insistencia del centro educativo. Y en el peor de los casos la notificación será nula – dejando en la estacada a propios y extraños. Esta situación se da muy frecuentemente y considero que la administración educativa y el ministerio de educación en concreto es en parte responsable ante la permisividad que otorga. La no incorporación a un puesto de trabajo de la educación pública como auxiliar de conversación debiera sancionarse con la expulsión de la bolsa de aspirantes a ocupar una plaza de tales características. No sólo perjudican a 800-1000 alumnos que ansían recibir al auxiliar sino que entorpecen muy mucho la planificación educativa de los departamentos de lenguas extranjeras. Desde esos departamentos se planifica y perfila el horario lectivo del auxiliar – se elaboran sus horarios para que así pueda asistir a todos los niveles y grupos del centro. Se cuadran sus horarios y se establecen modificaciones en cuanto a los desdobles, grupos reducidos etc. Horas de trabajo infructuosas. Dejan al centro educativo sin posibilidad de reacción al no tener ya tiempo para solicitar un auxiliar responsable y la imagen no es nada seria respecto al alumnado y sus familias. Recordemos que aquellos interinos que no se incorporen a sus puestos de trabajo como docentes el día 1 de Septiembre quedan excluidos de las bolsas de interinos. En cambio los auxiliares no reciben sanción alguna. La consecuencia es que muchos no se presentan.
2. Motivación e ilusión -
Imprescindible. Un buen auxiliar se emociona al ver que ha conseguido una plaza en un centro público de nuestro país. Su solicitud ha llegado a buen puerto y rebosan felicidad. La comunicación con el departamento de lenguas extranjeras y muy en especial con el jefe de departamento del centro educativo es constante. Se interesa por el alojamiento, el clima del lugar, el transporte, la ubicación del centro.
Y se apasiona por los grupos de alumnos, sus características y las posibles actividades que pueda desarrollar al llegar al centro. Planifica ya las primeras sesiones lectivas con pequeñas presentaciones personales etc.
3. Iniciativa -
Podemos distinguir entre tres tipos de auxiliares. En primer lugar aquel que carece de iniciativa en absoluto. Y aún peor – ni se preocupa ni informa acerca de lo que se debe tratar en el aula. Todo queda en manos del docente de lenguas extranjeras. En segundo lugar aquel que se preocupa por los contenidos a desarrollar en el aula. Recibe las instrucciones por parte del docente y desarrollan la clase en base a esas indicaciones. Y en tercer lugar – el auxiliar que propone. Se anticipa al docente y demuestra con ello autonomía, motivación, implicación y compromiso. Y ante todo ilusión y vocación. El auxiliar desarrolla material propio y el alumnado lo nota. Todos lo disfrutan y los resultados son excelentes.
4. Puntualidad y constancia -
Suena muy British pero es imprescindible. Los auxiliares carecen de vehículos para desplazarse a los centros educativos. En sus manos queda ser responsables y organizarse de manera efectiva. Distinguimos entre aquellos auxiliares que se organizan y consiguen que el resto de profesores del centro educativo les puedan llevar al centro. Quedan con ellos a una hora para así llegar con puntualidad. Y cuando no consiguen que alguien les lleve, utilizan el autobús. Pero también están aquellos que se despreocupan rápidamente por la puntualidad e incluso por la asistencia al centro. Los hay incluso que llegados al centro educativo bastante tarde aprovechan para acudir a la cafetería del centro y relajarse – en lugar de estar donde le corresponde – en el aula de referencia. Y los que ni asisten.
5. Imagen pública -
Los docentes debemos cuidar muy mucho nuestra vida personal y tratar de dar ejemplo al alumnado. Todos disfrutamos de nuestra vida personal una vez cumplido nuestro horario laboral. Una cosa es el trabajo y otra muy diferente nuestra vida. Con nuestra vida hacemos lo que queremos y disfrutamos como queremos. Pero claro – somos docentes. Los auxiliares son individuos muy jóvenes que disfrutan de la noche en España. Especialmente los fines de semana. Están los auxiliares que disfrutan del ocio en nuestro país de manera responsable y moderada. Y están aquellos que se desmadran los fines de semana. Muchos diréis que soy un carca o un aguafiestas retrógrado pero paso un mal trago cuando los lunes y una vez retomadas las clases tras el fin de semana el alumnado comenta que el auxiliar es muy guay aunque debería beber menos. Que se han encontrado al auxiliar en el bar o discoteca de turno con una cogorza tremenda, que le han pegado una paliza por uno u otro motivo etc.
6. Integración cultural -
Claramente podemos diferenciar entre el auxiliar que se integra en nuestra cultura y el auxiliar que no. Aquellos que no se integran, difícilmente puedan llegar a ser buenos auxiliares. Carecen de información del lugar donde residen y trabajan, son incapaces por tanto de comparar su cultura con la nuestra, no se esfuerzan por hablar nuestra lengua y bajo ningún concepto tienen la intención de probar la gastronomía patria. No valoran ni aprecian nada que sea diferente a su cultura, gastronomía y lengua.
Incluso llegan a criticar nuestro sistema educativo, las características del alumnado e insisten en afirmar que los pupilos españoles son muy indisciplinados, maleducados etc. – recordando una y otra vez que en su país las cosas son muy diferentes – y que deberíamos aprender de ellos.
7. Espontaneidad y juventud -
Casi todos ellos son jóvenes. Otra cosa muy diferente es que sean de espíritu joven y espontaneo. La función del auxiliar es la de incentivar y promover la comunicación oral entre el alumnado. Para ello es muy importante coordinarse con el docente y planificar las actividades. Pero todos sabemos que una vez dentro del aula las cosas casi nunca salen como esperamos. Debemos adaptarnos a la situación del día y del momento. Cada grupo es distinto y para que las cosas funcionen precisamos ser espontáneos en muchas ocasiones. El alumnado es muy curioso y siempre se muestra dispuesto a preguntar. La motivación del alumnado dependerá mucho de la espontaneidad del auxiliar. Los alumnos se interesan por la vida personal y sentimental del auxiliar. Quieren saber cosas acerca de la familia del auxiliar. Quieren que les expliquen anécdotas y que les hablen del tatuaje que lleva el auxiliar. Quieren saber y saber.
8. Empatía -
La empatía es tan importante como preparar la clase. Distinguimos entre aquellos auxiliares que se muestran muy tensos y cohibidos. Y entre aquellos que se muestran muy cercanos y empáticos con el alumnado. Congenian con ellos desde el primer momento y el alumnado les coge confianza y cariño.
9. Organización dentro del aula -
Los alumnos siempre quieren que el auxiliar les de clase. Suelen preferirlo al docente de referencia. Es como una clase lúdica y consideran que así no hacen nada. Están equivocados. Hacen mucho si el auxiliar es bueno. Lo que ocurre es que se conversa y se trabaja a través de juegos y actividades orales. Lo que no se trabaja es la gramática y el material curricular se deja de lado hasta cierto punto. El problema es esa delgada línea entre las actividades amenas y lúdicas y el cachondeo y pitorreo.
Aquí la responsabilidad recae en ambos – docente y auxiliar. Para ello se precisa de una buena compenetración entre el docente de referencia y el nativo.
El alumnado debe comprender desde un primer momento que están recibiendo información relevante con el objetivo último de establecer y mejorar la comunicación en la lengua extranjera. Ocurre pues que si el auxiliar congenia con el docente de referencia y con el alumnado la cosa funciona. En caso contrario – la catástrofe está garantizada.
10. Idioma -
Es cierto que el auxiliar está para comunicarse con el alumnado en la lengua extranjera. Pero para eso también está el docente de referencia. Como filólogos y/o traductores en lenguas extranjeras – sabemos que debemos adaptarnos al alumnado. No podemos entrar en el aula y dirigirnos al alumnado como si nos estuviéramos dirigiendo a un nativo. Aquí entran en juego las estrategias metodológicas. Debemos dirigirnos al alumnado en la lengua extranjera siempre un punto por encima de sus posibilidades. Así si el alumnado presenta un nivel A1 – podremos dirigirnos a él con un nivel A1+. Aquí distinguimos entre el auxiliar que se dirige a ellos como lo haría con un nativo – con lo que el alumnado literalmente ´alucinará` y el auxiliar que aplica las estrategias metodológicas adecuadas.
También resulta importante la actitud del auxiliar para con la lengua castellana, catalana, gallega, vasca….
Muchos auxiliares acuden a España con el objetivo de aprender nuestra lengua. Están los auxiliares que se exceden en tal pretensión interfiriendo en su labor. Se dirigen al alumnado en español esperando que el propio alumnado responda en español. Y además alegan que están aquí para aprender el idioma. Durante los descansos en la cafetería, patios etc. piden que el resto de docentes se dirijan a ellos en castellano.
Y están aquellos auxiliares que utilizan la lengua extranjera durante su jornada laboral. Y después ya aprenden castellano todo el resto del día. Los auxiliares deben tener clara su función.
En comunidades como los Baleares donde la inmersión lingüística y la lengua en educación es el catalán – todos y cada uno de los docentes de la educación pública – deben comunicarse en la lengua catalana – en aplicación del proyecto lingüístico del centro. Resulta curioso ver como se tiende a excluir de la normativa lingüística a los auxiliares de conversación por el mero hecho de ser nativos mientras que a los docentes castellano-parlantes se les exige comunicarse en catalán. Resulta un tanto discriminatoria – estemos o no de acuerdo con la inmersión lingüística 100% en catalán. Los nativos no debieran gozar de privilegios respecto del resto de docentes.
De hecho la mayoría de los nativos se niega a utilizar la lengua catalana, vasca, gallega etc. pero insiste en la utilización de la lengua castellana. Con ello queremos decir que deberían interesarse por las lenguas oficiales del lugar que les acoge.
11. Formación universitaria -
Los auxiliares están a punto de finalizar una carrera universitaria. Otros ya la han finalizado. El problema de base es que el ministerio de educación parece considerar el hecho de ser nativo como una titulación universitaria. Dominar un idioma no implica saber enseñarlo. Los auxiliares presentan titulaciones de Historia, Biología, Matemáticas, Química, AD, Turismo etc. En casi ningún caso, titulados en filologías extranjeras. Hablan el idioma y punto.
Entre los auxiliares están aquellos que incluso reconocen fallar al escribir. Falla el ´Spelling`. Ello me ha ocurrido con un auxiliar de conversación americano que tuvimos. Excelente auxiliar por cierto. Pero él mismo se avergonzaba al fallar el tema del ´Spelling`.
España debe cambiar mucho en ese aspecto. Mientras para ser auxiliar de conversación de español en el Reino Unido se requiere:
- Titulación universitaria
- Curso de un año en el Instituto Cervantes
- Entrevista previa exhaustiva
- Acreditar el dominio de la lengua ingles
aquí en España no se exige casi nada.
En definitiva estas serían las características esenciales que debieran acreditar los auxiliares de conversación. Son precisos cambios notables para con los requisitos hacia los auxiliares de conversación que acuden a nuestro país. Debiéramos tomar nota de las exigencias del Reino Unido respecto a los auxiliares de conversación de español. El filtro es mucho más exigente y profesional. El sistema actual deja mucho que desear y la suerte juega un papel muy importante a la hora de recibir auxiliares de calidad.